Javier ("Seguiré viviendo" 68a. entrega)

Ir a: La infidelidad tiene razones, es más que el simple capricho de los hombres ("Seguiré viviendo" 67a) Siento que fui, porque ya para ser no tengo ánimo. El pretérito es el tiempo verbal de mis escritos. Instintivamente escribo en pasado, con el automatismo con que hablamos de los muertos. Me he acostumbrado a ese pretérito imperfecto con que nos referimos a las acciones de los que se marcharon. A veces corrijo por ‘soy’ lo que he escrito como ‘era’, otras me arrepiento porque quien lo lea estará correctamente refriéndose al pasado. No puedo negar que me he vuelto nostálgico; y cada visita despliega un recuerdo en mi memoria. Cuando...

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Cartas a una amante (4)

Ir a: Cartas a una amante (3) Comienzo a creer que encajas en mis sueños En la adolescencia conocí el amor y forjé con él las fantasías más bellas. Tuve amores platónicos, idealizados, que imaginaron a la mujer perfecta, poema puro, exquisita en sus formas y virtudes.  ¡Vana ilusión! La realidad es otra. Pero terco mi espíritu, persistió en sus anhelos juveniles. En un extravío que no se...

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La infidelidad tiene razones, es más que el simple capricho de los hombres ("Seguiré viviendo" 67a)

Ir a: La hipocresía y las prostitutas ("Seguiré viviendo" 66a. entrega) José era sarcástico con el matrimonio y benevolente con la infidelidad. Tenía obsesión por las amantes, pues veía en ellas la potencial materialización de las dichas arrebatadas por Elisa. Sueños que consideraba imposibles de otra forma. Era auténtica su gratitud con ellas y extrema su embriaguez con el recuerdo de las sublimes...

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¡Soy chofer... y qué! (Final)

Ir a: ¡Soy chofer... y qué! (4) Con esta entrega llegamos al final de esta novela corta, basada en hechos reales que vivió o escuchó el escritor. HOY CONMIGO ES  PA’LANTE, ¡OYO! Llegué al paradero de los buses igual que todos los días, vi a don Hermógenes pero, igual que siempre, no lo saludé, me limitaba a entregarle cotidianamente el dinero de los promedios que me correspondía, pero nada más...

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El pintor prodigioso (2da parte)

Ir a: El pintor prodigioso (1a parte) Los niños se las ingenian para entrar en la casa misteriosa del pintor y acá es donde comienzan las verdaderas aventuras. Los comentarios aumentaban y cada persona agregaba algo que creía haber visto u oído. Se aventuraban hipótesis y el rumor crecía cada día con las sugerencias de los mayores: - Mi marido piensa traerle la policía. - Pero no ha hecho nada malo, decía otra...

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La hipocresía y las prostitutas ("Seguiré viviendo" 66a. entrega)

Ir a: Amantes platónicas y amantes mundanas ("Seguiré viviendo" 65a. entrega) Joaquín no podía marcharse sin pronunciar alguna irreverencia, y aprovechó una cuña radial sobre sexo seguro, para afirmar: «Seguro es con las putas».  «¿Qué nueva teoría te has inventado?», le dije pensando en una frase de «graffiti»; aunque me pareció que podía ser una...

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El pintor prodigioso

Novela Infantil Hola lectores; este relato se me ocurrió hace cuatro lustros... y lo escribí de corrido; bueno, como soy un poquito distraído lo refundí por ahí, en alguna parte y hoy, en marzo de 2010 decidí buscar en la memoria y sentarme a rescribirlo mientras algún espíritu bondadoso me hace encontrar los originales, o sea, los papeles en los cuales lo escribí por primera vez. Bueno, el asunto no es nada complicado; se...

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Los hinchas del santo padre (5)

Ir a: Los hinchas del santo padre (4) "El cobro de los diezmos y primicias de la iglesia de Dios enriquece al cura y los importantes. Se realizan matrimonios por conveniencia. Don Fructuoso participa en otra de las tantas guerras civiles que asolaron la patria en el siglo XIX..." Durante las interminables charlas diarias tejían casullas hermosísimas, amitos impolutos del más fino lino importado de las Europas, bordaban la mantelería del altar...

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Cartas a una amante (3)

Ir a: Cartas a una amante (2)Contra el matrimonio una diatriba llena de razones Paolita: No fue el matrimonio para ti ni para mí la fuente de la felicidad que ambicionamos. Mi interés en él no existe, existió sí, y me dejó decepcionado. Por eso será siempre el blanco de mi pensamiento.  Concibo el hogar como la cuna ideal para los hijos, el matrimonio, apenas como una formalidad, una forma más de dar vida a los hogares. Veo el...

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