Amantes platónicas y amantes mundanas ("Seguiré viviendo" 65a. entrega)

Ir a: Al fin frente a la muerte ("Seguiré viviendo" 64a. entrega) José siempre quiso dedicar algún texto a sus mujeres, pero algo en su interior lo contenía. Era su superego que temía desnudar tantas verdades a los ojos de Eleonora Era un temor recóndito de no ser comprendido, un sufrimiento postrero de ser rebajado en el altar en que su hija lo tenía. Pero tampoco quería alterar la verdad, ni negar que se afirmaba en el rumbo que había dado a su vida. Así ocurrió cuando vaciló entre destruir o dejar como legado «la caja gris» con sus romances. Sabía que al hospitalizarse perdería para siempre su dominio...

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¡Soy chofer... y qué! (4)

Ir a: ¡Soy chofer y qué! (3) (Quiero comentar a mis lectores que esta novela está escrita en lenguaje chofer; para mejor comprensión, publico el vocabulario en artículo aparte). Mi compadre Uldarico Morales distinguió a mi mujer, la propia, que no fue mi mujer porque, ella, dijo que yo no era capaz de hacerle un chino, vieja pendeja, si la que no era capaz era ella, yo tengo un hijito con otra y el chino ya debe tener diez años, lo...

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Al fin frente a la muerte ("Seguiré viviendo" 64a. entrega)

Ir a: La Biblia, palabra de Dios… ¿o de los hombres? (“Seguiré viviendo” 63a. entrega) Decía mi abuela que la leche era cada vez más ácida, que los periódicos hacían cada día la letra más pequeña, que los bombillos cada vez costaban más e iluminaban menos. Cuando yo la veía acercando y alejando los textos de sus ojos, sin poder ver con nitidez los caracteres, entendía que la...

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Cartas a una amante (2)

Ir a: Cartas a una amante (1) Nuestra primera cita Junio 3 Querida Paola: Estoy feliz de haberte conocido. Temí que no llegaras a la cita. Te ves tan diferente sin el uniforme elegante que exige tu trabajo, pero tan hermosa y tierna como siempre. ¡Qué agradable eres! Tu sencillez y la bondad con la que hablas me tienen conmovido. Nunca creí que nos hermanaran las mismas desventuras. Gracias por revelarme cosas tan privadas de tu vida. Gracias por...

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La Biblia, palabra de Dios… ¿o de los hombres? (“Seguiré viviendo” 63a. entrega)

Ir a: El triunfo de la medicina (“Seguiré viviendo” 62a. entrega) La cara que se asomaba aprovechando la puerta entreabierta no era conocida para José, pero la invitó a pasar para ponerla a salvo de su vacilación. Por algún momento pensó en la interconsulta pendiente con sicología, pero reparó que los profesionales de la salud entran y salen de los cuartos de hospital como Pedro por su casa. Hasta el momento no...

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¡Soy chofer y qué! (3)

Ir a: ¡Soy chofer y qué! (2) LA CAGUE, COMPADRE CARLOS…  Nunca tomo demasiado, es más, casi nunca bebo; el bus que manejo es la base de mi sustento, no sé hacer nada mas, y el de mi mujer y mis hijos que son lo más importante de mi vida. Contra todo lo que muchos creen, los choferes también tenemos alma y sentimientos; llevo nueve años casado y felizmente casado, mi mujer es una verraquera de mujer, y mis hijos una...

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Cartas a una amante

Las primeras impresiones* Mayo 20  Paolita: Hoy ha vuelto a encontrarse mi mirada con el motivo de mis últimos desvelos. Confinado a la única mesa libre que encontré en la fonda, calmé contigo mi impaciencia, entretenido en tu ir y venir, en el ágil desplazamiento de tu cuerpo, de la mesa al mostrador, en cadencioso movimiento.  ¡Qué delicioso y  lúbrico ejercicio! Gracias a ti la aborrecida espera, se...

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El triunfo de la medicina (“Seguiré viviendo” 62a. entrega)

Ir a: Los dogmas, el placer y el sexo (“Seguiré viviendo” 61a. entrega) Llegué a la clínica por primera vez tras un vómito de sangre que sin tratarse hubiera podido adelantar mi muerte. Tiempo después, volví para quedarme. Todos repetimos una mentira que nunca nos creímos: que volvería a la casa. No es que mi estancia en el hospital, en contra de lo razonable se prolongue; la que se prolonga es mi estancia en este...

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Los dogmas, el placer y el sexo (“Seguiré viviendo” 61a. entrega)

Ir a: Un deterioro imperceptible (“Seguiré viviendo” 60a. entrega) «¿Todo lo que huele a sexo ha de ser pecaminoso?», le preguntaba José a Javier, admirado de las cohibiciones preconizadas por la Iglesia. Y la repuesta después de una larga argumentación siguió siendo la misma: «El sexo es puro dentro del matrimonio, solamente por amor y nunca por deseo». Para José, acérrimo defensor de las...

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