Fe, corazón y alegría (15)

Ir a: Fe, corazón y alegría (14) Epílogo Pasaron los años, Carlitos y su pincel fueron uno solo. Creció, se hizo hombre, como tal, conoció el amor, encontró a la mujer de sus sueños y se casó. Tuvo dos hijos, estudió incansablemente para ser mejor cada día. Vivió plenamente y aunque a lo largo de su vida enfrentó duras crisis y sufrió situaciones tristes nunca olvidó dar las gracias a Dios por las maravillas y bendiciones del mundo. Jamás dejó de sonreír. Sobretodo, supo conservar en su corazón la pureza e inocencia de un niño. Sus obras, dieron la vuelta al mundo. Logró alcanzar...

Leer más: Fe, corazón y alegría (15)

Fe, corazón y alegría (14)

Ir a: Fe, corazón y alegría (13) Nunca dejes de soñar El estudio de Carlitos fue trasladado al segundo piso de la cabaña. Las obras enmarcadas del abuelo decoraban las paredes. En el librero, los textos de aventuras se asomaban llenos de historias fantásticas. El primer piso de la casita se transformó en galería, casi siempre tenía las paredes vacías. Los cuadros se vendían tan pronto eran terminados. De todas...

Leer más: Fe, corazón y alegría (14)

Fe, corazón y alegría (13)

Ir a: Fe, corazón y alegría (12) Y la prosperidad entró por la puerta Se compraron cinco vacas,  Miguel, junto con otros empleados de la hacienda construyeron los establos. Al principio fue un poco difícil acomodar los productos en los expendios, la gente, en ocasiones, desconfía de lo nuevo, pero la calidad se impuso, y finalmente se logró el objetivo. Alma, agregó a la lista pan de nata, pastel de chocolate y galletas de queso...

Leer más: Fe, corazón y alegría (13)

Un final cercano ("Seguiré viviendo", entrega 84)

Ir a: Mitigando con recuerdos las tristezas (Entrega 83 "Seguiré viviendo") Tengo el presentimiento de un final cercano. En sólo tres noches volverá la luna llena enfrente a mi ventana, pero mis ojos que siempre se perdieron buscando un efecto hipnótico en su silueta plena, probablemente ya no estarán para admirarla. Otro sueño los habrá vencido. Mi conciencia viene y va, me lleva de la realidad a las tinieblas, y de las...

Leer más: Un final cercano ("Seguiré viviendo", entrega 84)

Cartas a una amante (17)

Ir a: Cartas a una amante (16) Para ti, mi primer poema Amor mío: El dolor y el amor son un surtidor inagotable de palabras, un manantial en el que abrevan los poetas y todos lo que escriben. Yo, que resurjo de la tristeza con las tímidas caricias de un amor que nace, siento pletórico mi pecho de una inclinación lírica que apenas conocía. Siento bajo el influjo del amor almíbar en mi boca y palabras que brotan en mágicos...

Leer más: Cartas a una amante (17)

Mitigando con recuerdos las tristezas (Entrega 83 "Seguiré viviendo")

Ir a: Me rehúso a volver ("Seguiré viviendo" entrega 82) Eleonora por reflejo se salía del cuarto cuando entraba personal asistencial a realizarle a su padre algún procedimiento. Prefería hacerlo por su propia iniciativa, mucho antes de que la invitaran a aguardar afuera. Lo hacían cuando lo bañaban, cuando le hacían la cama o lo mudaban de pijama, cuando le cambiaban la sonda, cuando lo trasfundían y en los...

Leer más: Mitigando con recuerdos las tristezas (Entrega 83 "Seguiré viviendo")

Fe, corazón y alegría (12)

Ir a: Fe, corazón y alegría (11) La moneda está en el aire A partir de ese día, Miguel, Carlitos y Bruno se volvieron inseparables. Entre padre e hijo dejaron la cabaña como un auténtico estudio de pintor. Miguel estaba decido a apoyar a su hijo en su incipiente pasión por el arte. Terminaron al atardecer, miraron con orgullo el resultado de sus esfuerzos, Miguel le había comprado un caballete, más pinturas, bastidores...

Leer más: Fe, corazón y alegría (12)

Fe, corazón y alegría (11)

Ir a: Fe, corazón y alegría (10) El Acuerdo Alma estaba en casa guardando la ropa de su padre para llevarla a un asilo. Miraba con tristeza la habitación, sabía que era tiempo de enfrentarse al mundo sin él, Bruno, recostado ahora a su lado encima del tapete, lo había comprendido,  ella lo tenía que entender así también. Miguel entró en la habitación y con las manos en los bolsillos, se detuvo frente a...

Leer más: Fe, corazón y alegría (11)

Me rehúso a volver ("Seguiré viviendo" entrega 82)

Ir a: La dicha de evocar ("Seguiré viviendo" entrega 81) Las puertas se abrían una tras de otra al llamado angustioso de mi alma. Pero algo había en mí que hacía que inmediatamente se cerraran. El breve instante en que el interior se exponía al escrutinio de mis ojos, me ponía en contacto con un paraje tranquilo y agradable, algo así como un paisaje campestre de la mejor factura. Tras verme, el hombre bonachón que...

Leer más: Me rehúso a volver ("Seguiré viviendo" entrega 82)