Cartas a una amante (16)

Ir a: Cartas a una amante (15) Confío en ti: No imagino daño que de ti provenga Me bastó verte para intuir tu esencia noble. Tus suaves ademanes con otra naturaleza no armonizan.  Algo hay en la voz y en el semblante de todo ser humano que delata el verdadero ser y las reales intenciones. He visto, por ejemplo, en ocasiones, la belleza plasmada en los trazos perfectos de rostros femeninos, que sin embargo no encubren con su fascinación su ánimo perverso.  Presumo que la bondad perfila la belleza hasta convertir en angelical un rostro simplemente hermoso.  Tú, dulce ensoñación, tienes ese halo, esas alas blancas y esa aureola que me hacen abandonarme en ti...

Leer más: Cartas a una amante (16)

Los hinchas del santo padre (6)

Ir a: Los hinchas del santo padre (5) Capítulo seis “Después de transcurridos dos años en paz,los partidos políticos se alborotan de nuevoy don Fructuoso marcha con sus llaneros a la guerra más larga en la que participaría en toda su vida” Don Fructuoso descansó con sus siete llaneros durante quince días y se le escurrieron algunas lágrimas por sus hijos fallecidos o malogrados; madreo en silencio al cura...

Leer más: Los hinchas del santo padre (6)

Fe, corazón y alegría (8)

Ir a: Fe, corazón y alegría (7) Problemas sin solución La alegría inicial por la llegada de Miguel pronto se tornó en tristeza. El hombre, desde el principio mostró claras intenciones de llevárselos a España, a pesar de la oposición de Carlitos y Alma, quienes deseaban a toda costa permanecer ahí, las cosas empeoraron en cuanto se enteró de la mala situación financiera de la hacienda. - Comprendan -...

Leer más: Fe, corazón y alegría (8)

Con la enfermedad la crítica se volvió indulgente ("Seguiré viviendo" Entrega 79)

Ir a: El Más Allá ("Seguiré viviendo" 78a. entrega) Mientras que los cambios físicos de José eran casi impalpables para Alicia que visitaba a José constantemente, para Piedad que con menos frecuencia lo veía, eran conmovedores. De cualquier manera para ambas la pérdida del aliento de su amigo era ostensible, y se reflejaba en su voz tenue y sus jadeos, y en los silencios que distanciaban sus palabras, que finalmente se...

Leer más: Con la enfermedad la crítica se volvió indulgente ("Seguiré viviendo" Entrega 79)

Fe, corazón y alegría (7)

Ir a: Fe, corazón y alegría (6) Reyes y bufones Fe, Corazón y Alegría. Ese era el significado de las iniciales grabadas en el arillo dorado que sujetaba las cerdas del pincel. Cuando Carlitos pintaba, parecían más refulgentes que nunca. Se sentía inspirado por una de las historias que acababa de leer en uno de los libros de cuentos del abuelo. Estaba recreando una corte real. Las mujeres llevaban escotados y largos vestidos con...

Leer más: Fe, corazón y alegría (7)

Fe, corazón y alegría (6)

Ir a: Fe, corazón y alegría (5) La decisión de Papá Finalmente, después de tantas conferencias telefónicas en las que discutían el asunto una y otra vez, Miguel pidió vacaciones, decidido a reunirse con su familia para solucionar de tajo el problema. Para él, ellos eran importantes, pero igual era vital tener un buen empleo. Estudió la mitad de su vida con el sueño de pertenecer a una gran empresa, cosa que...

Leer más: Fe, corazón y alegría (6)

El Más Allá ("Seguiré viviendo" 78a. entrega)

Ir a: La homosexualidad ("Seguiré viviendo" 77a. entrega) Esta vez enfundados en sus impecables túnicas los seres revelaban con perfección la nitidez de sus facciones. No eran como otras veces figuras difusas emergidas de la bruma. La niebla estaba ausente y como en un día soleado todo lucía impecable y luminoso. El ambiente daba a los mantos una tonalidad azul, clara y tranquila. Enfundado en uno de aquellos hábitos descubrí...

Leer más: El Más Allá ("Seguiré viviendo" 78a. entrega)

Cartas a una amante (15)

Ir a: Cartas a una amante (14)¿El enamorado ama? No conoce, quien ama, el egoísmo, y es generoso en comprensión, perdón y tolerancia. El objeto de su afecto lo  protege y no piensa jamás en destruirlo. El enamoramiento, en cambio, es egoísta, busca siempre retribución a su cariño, anhela poseer, nunca compartir al ser amado. En el enamoramiento odio y destrucción están latentes, el sentimiento es fugaz, exclusivo y...

Leer más: Cartas a una amante (15)

Fe, corazón y alegría (5)

Ir a: Fe, corazón y alegría (4) La batalla campal Cuando estuvo en su recámara, acomodó en la mesa las pinturas y el cuaderno. Abrió la cajita metálica y sacó el pincel. Mientras más lo miraba, más le gustaba y eran mayores los deseos de comenzar a pintar. Pero... ¿qué pintaría ahora? Miró a través de la ventana, observó las gotas de lluvia resbalar por el cristal. Pensó en...

Leer más: Fe, corazón y alegría (5)