AHORA, A RITMO DE VALLENATO

Alguien, de manera muy original e inteligente, alguna vez definió a “Cien años de Soledad”, la gran novela de García Márquez, como un vallenato de trescientas páginas, y, la verdad, no estaba muy lejos de la realidad, después de todo esta novela es la mejor exponente de eso que la crítica internacional ha denominado como el “realismo mágico”.

El martes 1 de diciembre, la Unesco decidió declarar al vallenato como patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad, por su aporte “al fortalecimiento del diálogo intergeneracional” y la riqueza de su melodía, la cual “se construye a partir de larealidad y la cotidianidad”, pero, como bien lo saben muchos de los que se interesan por estos fenómenos culturales y sociales, dicha declaratoria permite proteger un ritmo que podría estar en peligro de desaparecer.

El anuncio se hizo por parte delComité Intergubernamental de Patrimoniocultural inmaterial de la Unesco, reunido en Windhoek (Namibia), un organismo del que hacen parte 23 naciones y el cual está encargado de aprobar las postulaciones que hacen los países interesados, llenando de regocijo a todos los colombianos, desde el presidente de la Republica hasta quienes son considerados los cultores y depositarios de este aire musical, en los departamentos de Cesar, Guajira y Magdalena.

Ahora recuerdo que en alguna ocasión, nos reunimos en la sala del “Santiago Londoño”, bajo el auspicio de Martha Lucía Eatsman, la primera dama de la cultura pereirana, junto a Germán Ossa y otros amigos, para escuchar al gran David Sánchez Juliao en una conferencia que él, con mucha rimbombancia, denominó “Curso acelerado de vallenato en dos horas”, el cual se prolongó por cuatro, gracias a los chistes y anécdotas del conferencista, así como a la intervención de un conjunto musical, de los muchos que interpretan vallenato aquí, en “la perla del Otún”.

De la mano de Sánchez Juliao aprendimos que es una piquería, un paseo o un corrido vallenato, supimos del arraigo del acordeón, instrumento de origen alemán que es pieza fundamental en la ejecución de este ritmo, así como otros más humildes, como la caja y la guacharaca, repasamos la larga lista de ganadores del Festival de la Leyenda Vallenata, y los nombres de quienes han sido sus principales compositores: Rafael Escalona, Leandro Díaz, Julio Erazo, Freddy Molina, Guillermo Buitrago, Adolfo Pacheco, Diomedes Díaz, Octavio Daza, Alejo Durán, Calixto Ochoa y Octavio Daza, el compositor del inolvidable “Río Badillo”, entre muchos otros. ¡Qué oportuno se hace ahora haber escuchado en ese momento al ya desaparecido intelectual cordobés!

Después de los reconocimientos hechos por la Unesco a Cartagena de Indias, así como a nuestro Paisaje Cultural Cafetero, y, en el ámbito de los patrimonios inmateriales, a las músicas de marimba y los cantos tradicionales del pacífico en 2010, la declaratoria que recae ahora sobre el vallenato, nos debe llenar de orgullo y brindar una enorme satisfacción como colombianos.

 

Artículo publicado en El Diario de Pereira. 15/12/2015

 

http://www.eldiario.com.co/seccion/OPINION/ahora-a-ritmo-de-vallenato1512.html

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