¿De porque, del conflicto en Colombía?

Después de haber puesto su cuota de guerra o de sangre a una causa injusta, de sufrir sus consecuencias en carne propia, sin el apoyo solidario de una sociedad comprensible e ignorados a su turno por los organismos estatales; ocurren protestas torturantes  como el caminante por la paz que partió desde la población de Sandoná  en Nariño  a la gran urbe de Bogotá, acompañado de su hija, con una cadena al cuello como señal de protesta por la liberación de su hijo secuestrado por la FARC hace diez años o la de los ex policías discapacitados en combate a causa de las minas quiebra patas, que decidieron en sus sillas de ruedas, partir desde Medellín con destino a la capital, por la liberación de sus compañeros policías secuestrados, o manifestaciones  multitudinarias a nivel mundial, como las del 4 de febrero del 2008 a pecho abierto, al sol y al agua, llevando en sus manos como bastión el asta de los gallardetes ondeantes de la inconformidad desde el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948;

  • demuestran al mundo más de cuarenta años de sufrir el flagelo envilecido  e inhumano de la violencia de las guerrillas y paramilitares,  que por décadas han tenido sometido y atormentado  al pueblo Colombiano, en especial al campesino; haciendo que bajo la presión, el boleteo  y la amenaza, éstos tengan  que huir despavoridos con sus familias  del campo, desplazándose  a diferentes ciudades del país, desposeídos de sus terrenos y propiedades.
  • Las actuales FARC han ido cambiando su orientación ideológica de lucha “De cada corazón haced un batallón ¡marchad, marchad…! Que no podréis vivir sin libertad” consigna idearía de Eliseo Velásquez insurrecto de los Llanos Orientales… como una nueva estructura rebelde organizada que escapa al asfixiante caudillismo sectario de la opresión partidista de todos los tiempos; por la de Narcoterroristas, traficantes de armas.
  • Peligrosa combinación lucrativa que, por derecho propio, ocupan capítulos destacados en nuestra historia sus atroces crimines de lesa humanidad y que resulta difícil hacer una estadística completa del horror, la brutalidad, el sadismo y la ignorancia, lo mismo que, de sus secuestros. Pero también el valor, la perseverancia, la iniciativa y la astucia de un pueblo sufrido y aguantador como es Colombia. ¿Sería una exageración afirmar que tales defectos y semejantes virtudes siguen latentes en nuestro carácter nacional? 
  • Ahora bien las ideas sociales del presidente de Venezuela Hugo Chávez han evolucionado hacia una especie de populismo fanático que  pretende hacerle ver a la opinión pública mundial, que, las FARC, ni ninguna otra guerrilla en Colombia, merecen estar en las listas rojas con el súper apelativo de terroristas… por su condición de ser ejércitos del pueblo y que por lo tanto se deben tratar como insurgentes en estado beligerante, queriendo así desvirtuar la crudeza de sus actos bélicos terroristas  y la guerra sucia que se viene desarrollando en nuestro país, de tal manera que ni el gobierno ha podido aplastar a los rebeldes, ni éstos, podrán deslegitimar las instituciones democráticas, ni desestabilizarlas. Valiente desvergüenza la de este grupo de asesinos genocidas, endurecidos de corazón como una roca, que, pretendan disfrazar sus actos salvajes de lobos asesinos sanguinarios, con vellocinos de indefensos corderos mansos, con el  viso  y beneplácito de algunos gobiernos democráticos como: Ecuador, Venezuela y Nicaragua.

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