EL COCO Y OTROS SUSTOS QUE YA NO DAN MIEDO

 

Con el paso de los años todo cambia, no soy de los abuelos que diga y piense que todo tiempo pasado fue mejor; sólo fue distinto y en algunos aspectos el presente es superior. Hasta en este tema de los monstruos y sustos infantiles se notan las diferencias enormes del siglo XXI con los sesentas y más atrás del siglo XX. A nosotros nos asustaban con el coco y otros engendros que no significan nada para las nuevas generaciones.

El COCO no tenía una forma definida, los adultos, para lograr obediencia de los niños, simplemente amenazaban con el Coco y eso era suficiente, cada infante lo imaginaba de diferente manera de acuerdo con su entorno cultural; yo pensaba que era una mezcla del señor deshollinador que andaba negro de hollín, el carnicero con su bata ensangrentada y un enorme cuchillo en la mano y un borracho que siempre armaba peleas. Para otros niños tenía forma de animal y otros lo imaginaban como un esqueleto con guadaña, igual a la muerte.

LA MANO PELUDA. O Mano Negra, esta si era igual para todos; en los Locos Adams sale una mano que hace de todo; la nuestra era negra y se llevaba a los niños desobedientes a dormir en el cementerio, un sitio que todos temíamos porque también nos asustaban con las Almas del purgatorio. Muchos nos orinábamos en la cama por miedo a bajar al piso, estábamos convencidos, y eso nos decían, que estos seres de ultratumba permanecían agazapados debajo de las camas y uno, de pensar que, al bajar un pie, de pronto lo atrapaba una mano peluda, un esqueleto o el Coco, aguantaba las ganas de orinar hasta que ya no podía soportar y se meaba. Quiero aclarar que en mi pueblo quitaban la electricidad a las nueve de la noche y ni modo de prender la luz. Y si uno llamaba a los adultos el regaño era peor que el susto.

Hoy, con tanta película de terror y otras animadas como Coco, El cadáver de la novia y otras, los niños no temen a esos seres del pasado. Y después de ver MOSTERS INC. Mucho menos. Hasta les tienen cariño a los monstruos nocturnos. ¿Se acabó el miedo? No creo, cambió de aspecto y no sé cómo se presenta ahora. Yo le temo a la reforma pensional y la reforma tributaria, pero estas no asustan a los niños-

Edgar Tarazona Angel

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