El futuro tiene sabor a rap venezolano

En tan sólo dos meses tienen 1’284,680 reproducciones en Youtube.com y contando. Para ser un video de rap, es una cifra respetable. Que sea rap latino, aun más. Y que el dúo que interpreta esta canción sea de mujeres, resalta el impacto del video titulado “Respétense”, de las cantantes venezolanas Neblinna y Mestiza.

Lo que más impacta es la letra de la canción. Es una canción de protesta, sí. Pero la protesta no es contra los políticos de turno, los bancos, el novio, exnovio o amigo de turno. Tampoco es una protesta contra el dinero o el hambre. Es una protesta de mujeres contra mujeres. Es una protesta en contra de los valores (o más bien antivalores) de la mujer joven moderna.

La verdad, me quedo corto de palabras, ya que por primera vez veo que dos mujeres protestan en contra de este feminismo extremo, enfermizo y sexista que vemos en las pantallas de nuestros computadores y en la televisión, tratando de rescatar los valores que se han perdido en los últimos años. Es un grito desesperado, como bien lo dice el título de la canción, a las niñas de hoy. Un grito que muchos hombres hemos retenido en nuestra garganta, por no tener los “cojones” que estas niñas sí tienen, para defender la moral y salir a enfrentar este libertinaje que hoy está de moda, destruyendo las generaciones.

No sé si sean las primeras o ya ha habido otras, pero las aplaudo Neblinna y Mestiza, por hacer algo que muchos hemos querido hacer, pero por distintos motivos no hemos podido ser tan directos y certeros como ustedes. Las felicito de corazón por ser el ejemplo que la juventud de hoy necesita. Pero sobre todo, por darnos una esperanza a nosotros, los que hoy estamos en edad de tener hijas de dieciséis, de que no todo está perdido y el futuro no es tan negro como lo planteábamos.

Es una luz de esperanza recibir este mensaje de ellas y comprender que sí hay futuro, que sí hay esperanza en las generaciones a venir. Hay sentido común en ese mar de hormonas azuzadas a través de las pantallas y la radio por los comerciantes sin sesos ni corazón. Y no todas sucumben ante la avaricia y cinismo de los interesados en promover el sexo y acabar con la moral.

Muchas gracias.

Septiembre 11 de 2013

 

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