La verdadera política

¿Saben cuánto desee este momento? pues el solo pensar que iba  a tener la oportunidad de plantear frente a ustedes, un tema con el cuál me relaciono. Me daba  la impresión de que con esto iba a poder anunciar lo que verdaderamente había vivido como joven, frente a este deseo de poder controlar lo que antes para mi era un fastidio. Quiero contarles la verdadera realidad, antes de todo concentrarme un poco en lo que verdaderamente se debe manifestar.

Antes de integrarme a lo que seguramente hoy es mí mayor logro, pensaba que la política era un fastidio, una basura, mejor dicho sin ocultarlo la consideraba de lo peor. Cuando se hablaba en el noticiero de política, sin pensarlo dos veces, cambiaba de canal, por que eso me parecía aburridor escucharlo y entonces me pregunto ahora ¿Cómo podría yo informarme de lo que está sucediendo frente a la política? ¿Qué aprendo diariamente respecto a ella? ¿Será que todos los jóvenes hacen lo mismo cuando en el noticiero se habla de política?

Ahora si que me parecía de  mal gusto, cuando me estaba viendo algún programa y preciso en la mejor parte, se presentaba una intervención del presidente y mas rabia me daba todavía, cuándo en todos los canales se veía tal intervención. No se por que me  molestaba tanto que hablaran de ella en colegio, ni tampoco tenía idea porqué era que me caía tan gorda.

Cuándo llegaban las elecciones yo me escondía, pues no soportaba que llegaran a mi barrio los que yo llamaba “politiqueros” con su discurso barato a prometer, prometer y prometer, a eso si, no debo negar que en el momento de la repartición de lechona yo si aparecía haciendo la fila, para recibir la mejor parte de esto que yo tanto odiaba. En las elecciones de mi colegio, siempre votaba en blanco, pues no tenía ni idea para que se escogían el personero y los consejeros, por tanto me daba igual votar por ninguno.

Mi tía siempre votaba por el que le ayudaba con la teja o el ladrillo para su casa, nunca elegía al que verdaderamente exponía lo que valía, por eso era que se sentía un poco de rabia por el alcalde el cuál no se dejaba ver después de ser elegido. Les comento que ahora que soy uno de ellos, es que me doy cuenta, que lo que verdaderamente me llevaba a eso, era “la ignorancia”, era el no saber como se establece la democracia en mi país, y que tan importante es que este se conforme de leyes y reformas ayudando al cien por ciento de la sociedad, no solo al montón como pasa en la mayoría de los casos.

No se cuál fue el momento en que empecé a sentir respeto y admiración lo que para mi era tan molesto ya que prefería hacer cualquier otra cosa,  antes que relacionarme con ella. Pero lo lindo de todo; es que cuando empecé a ser parte de ella, fue cuando me empecé a dar cuenta lo valioso que era pertenecer a este lugar, no solo empecé a enterarme que la lechona que yo recibía era de los bolsillos de mis padres, el mismo dinero que ellos invertían en impuestos, entonces de ahí logré saber también que  las tejas y ladrillos que recibían mi tía  en campañas no eran completadas cuándo ya ellos eran elegidos.

También me enteré que esos discursos aburridores eran súper importantes, pues de ellos podría aprender lo que verdaderamente buscaba el candidato, así fui descubriendo nuevos lugares a los cuales fui apegándome. Resulta que antes de haber dado tantos votos en blanco, ahora era, cuándo sabía que estos no podía recibirlos en mis elecciones, por que me había postulado a la personería de mi colegio, por tanto era necesario recibir buenos votos, pero no de los que yo daba si no de los que me ayudaban a ganar la personería, después tuve que saber que el ochenta por ciento de la institución me apoyó, y no porque repartí empanadas y refrescos,  si no por que  mi campaña y propuestas fueron las mejores.

Entonces se me vino a la cabeza de que era súper valioso el aprender a escuchar, de que el no saber nada era súper complicado, pues esto era lo que nos hacía aburridor los enfoques de la política. Aunque fue mucha la alegría que recibí en mi elección, sabía que ahora era cuándo venía la tarea, el relacionarme con lo que preocupa a tantos, el no cumplir con  la con lo prometido, la unión de la política y el joven quienes hacían buenos contrastes frente  al mundo que yo tanto criticaba.

Ahora si que me gusta tanto mirar las noticias, me relaciono mucho con ellas y puedo observar lo que preocupa y lo que enaltece, pero entonces vuelvo, pienso y creo que el mundo tiene que ser difícil para que no sea aburridor, tanto es que la filosofía es quién nos demuestra que la realidad del conocimiento parte de unos hombres que aunque muertos están, son los que nos dictan y mueven una creencia hacia el mundo de la realidad.

Nosotros los jóvenes estamos comprometidos consigo mismo, por lo tanto debemos ser auténticos, vivir nuestra independencia y estructurarnos ideológicamente, hacer criticas constructivas a la sociedad, dado que también como decía Aristóteles es un animal político y por tal razón está en la obligación de ayudar a conformar la sociedad haciendo uso de una libertad responsable y aportando a una organización social fundamentada en la equidad y la justicia, liderando acciones que conlleven al bienestar que permitan la realización plena de individuo con todos sus valores, dentro de una vida digna.

Lo anterior exige una praxis cotidiana, donde se tracen metas y se busquen mecanismos para lograrlas, es necesario ser exigente con las índoles de toda exigencia a que nos vemos avocados por el devenir del que nos hablaba Heraclito, realizando esta continua actividad que conlleva a la interacción; hombre, sociedad y mundo y sin la cuál es imposible llegar a la trascendencia en un futuro que comienza en cada instante. Por tanto es necesario saber manejar nuestro deseos, nuestras ganas de valer lo que de verdad importa, aunque me da tristeza que el rector me diga que no hay dinero en mi institución, el motivo no es quejarme si no crear una idea que fomente el dinero que no hay.

La creación de nuevas ideas que ayuden a la construcción de nuevas perspectivas son las que menosprecian a los malos de este mundo, la idea no es cambiar a los demás, la idea es cambiarme a si mismo, así los demás cambiarán. Por tanto mi mayor deseo no es que me oigan si no mas bien que me escuchen, por que así pueden captarla y no menospreciarla, por eso los invito jóvenes compañeros, si queremos hacer nuestra verdadera historia o de lo contrario seguiremos siendo manipulados por los intereses de quienes detentan el poder y nos niegan la posibilidad  del ejercicio de nuestros derechos inalienables.

Pero sabe que es lo bonito de todo, que el mundo me dio la vuelta y ahora yo soy el politiquero aburridor, ahora no me conformo con liderar mi institución, si no que también aspiro en un futuro liderar mi municipio e inclusive mi país, sabiendo que como estudiante político y filosofo, puedo hacer que la politiquería se convierta en una verdadera política.

De ustedes atentamente un politiquero.  

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