Vote por los mejores escritos del 2017 - Sólo usuarios registrados

Vote por la mejor crónica del 2017 Vote por el mejor cuento del 2017 Vote por el mejor ensayo del 2017 Vote por el mejor minicuento del 2017 Vote por el mejor monólogo del 2017 Vote por la mejor novela del 2017 Vote por la mejor opinión del 2017 Vote por el mejor poema del 2017

Las Tres Reinas Magas

Me gusta dejar vagar la imaginación sobre los hechos históricos y en mi cabeza semi  desquiciada pienso como hubiera sido la historia si los hechos no se dieron como los registran los libros sino de otra manera. Quiero dejar claro que van a encontrar enormes anacronismos porque este es un artículo de humor y lo escribí para pasar un rato agradable. 

Con un salto de veinte siglos en el tiempo y cambiando el género de los Reyes Magos que visitaron al Niño Dios, hago un mínimo listado de lo ocurrido:

  • Ante todo las tres Reinas Magas no se perderían porque no sentirían pena de preguntar el camino adecuado.
  • Llegarían a tiempo para el parto o, en el peor de los casos, recién llegado el niño a este mundo y de una vez se ofrecerían a bañarlo, cambiarlo, prepararle un caldito a la parturienta y sacarían a José del establo para que no hiciera estorbo.
  • Por derecha  el burro y el buey saldrían directo para la calle para evitar los malos olores.
  • Bueno, alguna diría que sacar la vaca porque con el animal echado (como se ve siempre en los pesebres de navidad) era difícil ver si era chico o chica; bueno, si era buey ya no era ninguna de las dos. Otra de las tres, más despistada sugeriría ordeñar al animalito para aprovechar la leche y vayan ustedes a saber cómo se ordeña un buey.
  • Como la crónica no dice si llevaban sirvientes pues ellas mismas se encargarían de barrer el establo y cambiar la decoración exigua que debía tener (si es que la tenía), organizarían las visitas de los pastores y pondrían a los angelitos a cantar canciones de cuna para entretener al niño.
  • Olvidaba los regalos, tres mujeres reinas y magas no llevarían regalos inútiles como oro incienso y mirra, para nada, estas damas llegarían con pañales, una tina, cosméticos delicados para el recién nacido, una cunita, cobijas para los fríos de la noche, camisitas, un esquimal, patines y mitones…
  • Como ocurre con todas las mujeres que se respeten de serlo criticarían a muerte al pobre marido:
    • Miren este desconsiderado, cómo se le ocurrió salir de viaje con la pobre María en los últimos días de gestación.
    • Por fortuna no se le complicó el parto porque a quien acudir en estos andurriales y sin cinco entre el bolsillo.
    • Y, ni siquiera en un camello, en un miserable burro y bien descastado el pobre.
    • Definitivamente no es el marido que nosotras quisiéramos tener ¿Sí o no chicas?
    • Y miren esa túnica de la pobre María, no solo deshilachada, es que no le combina con las sandalias, pobre chica… y ni hablar del niño, ¿qué futuro puede tener de ayudante de carpintería?
    • Y si se dan cuenta es que ese pobre José como que no tiene espíritu para nada, es que ni habla el pobre…
  • Oigan, y como para no enredar más el asunto, vengan chicas, fíjense muy bien y no me dirán que no, este niño no se parece en nada a José…

Yo quiero dejar bien claro que son creyente y de ninguna manera mi deseo es burlarme de las creencias ajenas; el artículo quiere mostrar una cara risueña en estas fechas y me pareció divertido cambiar los tres Reyes por Tres Reinas.

Edgar Tarazona Angel

www.molinodeletras.net

Comentar