¿Quién puede arreglar el mundo actual?

Me aterra pensar lo que le espera a la humanidad en el futuro inmediato. Y más aún, me aterra comprender que a esa misma humanidad le importa un soberano pepino ese mismo futuro. La tendencia a nivel mundial es clara: el ser humano eligió ignorar lo que sucede a su alrededor, limitándose a “denunciar” las acciones de sus congéneres, empresarios y líderes; esperando a que aparezcan “otros” a arreglar la situación.

Les tengo malas noticias: ¡nadie va a aparecer a arreglarle nada! ¡Nadie solucionará lo que sucede en SU planeta, en SU continente, en SU país, en SU ciudad, en SU barrio, en SU cuadra, en SU casa y en SU familia! Solo USTED puede iniciar ese cambio. Nadie más…

Aparecerán (como siempre lo han hecho y siguen haciendo) miles de vividores que, con tal de despojarlo a usted y sus vecinos de su dinero, prometerán a diestra y siniestra arreglar tal o pascual situación. ¡Pero jamás le dirán CÓMO han de hacerlo! Sólo que lo harán. Porque el CÓMO implicaría tener un plan de acción, del cual carecen en absoluto. No les interesa. Lo que SÍ les interesa es hacerse de forma fácil con SU dinero y crear una atmósfera y/o reglamento que les otorgue el poder para, de esta forma, seguir sacando provecho del físico desinterés de NOSOTROS y nuestra maldita PEREZA, para enriquecerse ellos desde sus puestos de poder.

Esa simple verdad es la verdadera base de la destrucción que hoy es más que evidente en el mundo. Y ningún ISMO (comunismo, capitalismo, feudalismo, fascismo, totalitarismo, etc…) es culpable. Por favor, no busque excusas. Todos esos esquemas económico sociales están compuestos y dependen de, exclusivamente, los seres humanos que en los mismos participan (ya sea porque crean en el sistema o estén obligados por el sistema). Es decir: usted, yo, su vecino, etc.

La AVARICIA, la PEREZA, la ENVIDIA, la LUJURIA y los demás vicios del ser humano son los responsables de que el poder quede en manos de amorales. No quiero traer la religión a colación, pero los pecados capitales (tendencias autodestructivas) son los que impulsan al ser humano NO solo a acabar con sus congéneres, sino con su propio futuro (sin hablar del futuro de otras especies). Y detrás de ellos, nos empuja el físico TERROR a cambiar nuestra cómoda (o incómoda, pero conocida) posición actual, que nos da sustento y nos hace creer que estamos asegurando de alguna forma nuestro futuro económico del día de mañana. ¡Qué falsa ilusión esa!

Manipulación 

Pero eso NO es el problema principal. Los vicios son el generador y la vara de control de masas para llevar a cabo una manipulación y entorpecer el desarrollo espiritual e intelectual del individuo, más no son el problema. El principal problema es que, aquellos amorales que llegan al poder en la época postmoderna, NO piensan en realidad ni en el futuro de su país, ni en el de su cultura y menos en el continente o el planeta mismo. Eso está por fuera de su espacio de sobrevivencia personal. Y el sistema democrático es la principal causa de dicho pensamiento.

En Colombia hay un dicho: “los políticos se acuerdan del pueblo una vez, cada cuatro años”. Piénselo: una vez que los políticos llegan al poder, tienen entre 2 y 4 años asegurados, pero no saben qué pasará en el futuro. Lo único que saben es que hay una fila de vividores, igual que ellos, con ganas de llegar a ese mismo puesto. Por ello crean y firman leyes (o proponen leyes de terceros que perjudican la nación) que, de una u otra forma, les permite enriquecerse y/o permanecer en los puestos de poder. ¡Son secretos a voces! Usted, el que lee esto, sabrá de forma inmediata a quién me refiero en su país…

Y la fechoría no necesariamente es de acción (estilo soborno, amañamiento o robo), puede (y es en gran parte) por omisión o inactividad. Si no me creen, para muestra “algunos” casos:

  1. Nada se ha hecho contra los continentes de basura plástica. Con prohibir la fabricación y uso de plástico pararía la destrucción inmediata del ecosistema. Pero hacer eso, tocaría los intereses económicos de los que en realidad mandan en el planeta. Nuestros Siervos del Pueblo no son capaces de morder la mano que les da de comer. 
  1. Tala incontrolada de los bosques. Se destruye la Amazonía y la Tundra Siberiana (los dos pulmones del planeta) sin control alguno y sin reforestación (las consecuencias las sabemos y las estamos viviendo todos). ¿Y nuestros políticos? Bien, gracias… Discutiendo si se aumentan el sueldo a ellos mismos 10% o 20% … 
  1. Los noticieros nos inundaron con titulares sobre la desaparición del 60% de los mamíferos en el planeta… ¿SE IMAGINAN ESA CIFRA? ¿Y cuál es la reacción de nuestros políticos? Absurda: hay que talar más bosques, permitir el fracking, etc. 
  1. Todas las mañanas sobre las ciudades capitales a nivel mundial hay nubes cafés de smog. Pero ningún político es capaz de emprender una cruzada contra el uso del combustible fósil, teniendo tantas fuentes para reemplazarlo. De nuevo, ¿quién mordería la mano que les da de comer? 
  1. La guerra y las invasiones absurdas e ilegales para hacerse con el control de los recursos naturales de otras naciones están a la orden del día… Y lo triste es que son promovidas por los mismos políticos a nivel mundial (supuestos baluartes de la democracia, libertad e igualdad), en la mayoría de los casos en contra de los deseos de su propio pueblo, pero protegiendo los intereses de las multinacionales que promueven esas mismas guerras… 
  1. ¡El 99% de los activos tangibles del planeta están en manos del 1% de la población del planeta! Esto no es ningún secreto. ¿Cómo es posible que esto sucediera en un mundo dizque democrático? Más que democracia, esto me huele a feudalismo. ¿Y los políticos? Haciendo de administradores para ese 1%, soñando ilusoriamente con quedarse con “alguito” de ese 99%... 

Y la lista sigue y sigue… 

La destrucción del hábitat del ser humano, por el mismo ser humano, está fuera de toda lógica. Y, por triste que parezca, los políticos NO son los culpables directos de esa destrucción. Está en sus manos pararla, cierto. Pero para ello debe haber una presión del mismo pueblo que los eligió. Lo que nos mata no es la avaricia y corrupción del político: son NUESTRA indiferencia y falta de ACCIÓN para obligar a que EL SIERVO DEL PUEBLO cumpla su papel y SIRVA a los deseos del pueblo y NO a los intereses de una multinacional (eso, siempre y cuando sea verdad que vivimos en una democracia)

Pero nosotros, los individuos (que en sumatoria componemos el pueblo), ESPERAMOS en lugar de ACTUAR. Esperamos a que el sistema funcione. Que “el bueno” agarre al “malo”. Que la policía agarre al ladrón. Que “alguien” solucione lo que pasa en el mundo… Y de ello se aprovecha ese 1%, usando al político como a perro guardián de sus bienes… 

¡Qué tristeza! 

Es cierto que existen pequeños grupos que, de alguna forma, quieren hacer algún cambio, hacen el esfuerzo. Y también hay unos pocos políticos diferentes a la gran mayoría. Ello no se demerita. Pero no es suficiente. Es EL PUEBLO, la NACIÓN, quien debe comprender que seguir en ese camino implica su propia destrucción. 

Eso es lo que hay que enseñar a las generaciones que nos sucederán. Debe ser el tema principal en cada casa, en cada colegio y universidad. La identificación del ser humano con el planeta, con su cultura, con sus raíces. Apreciar y valorar lo que tenemos por el sólo hecho de haber nacido en este planeta. Y el haber nacido en este planeta, nos da la potestad y propiedad sobre él. Una propiedad que implica una gran responsabilidad. Y jamás delegar esa responsabilidad en manos de alguien amoral, sino exigir su cuidado y participar antes, durante y después del proceso. 

Martes, 8 de enero de 2018

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