VIAJAR, UNA ESTUPENDA VACUNA CONTRA LA ESTUPIDEZ Y EL ALDEANISMO

Soy apolítico, no porque no me guste la política, que considero apasionante, sino porque no estoy de acuerdo ni pertenezco a ningún partido político de los que encontramos en España. Dicho esto, y como hasta ahora no me ha interesado posicionarme públicamente, ante los desagradables acontecimientos que están ocurriendo en mi país y poniendo como antecedente todo lo que hasta esta línea he expuesto digo:
España está viviendo una situación a mi parecer grotesca. Se que lo que voy a decir me va a enemistar con mucha gente, pero ya no me puedo callar.

1- Cataluña nunca ha sido un país, es un mensaje para los que así se lo enseñan en las escuelas y universidades a sus alumnos durante unos 30 años, por parte de los independentistas. Nunca ha sido un país, ha formado parte del Reino de Aragón, que es posterior al Reino de España. No sé dónde han estudiado historia esos profesores que enseñan lo contrario, pero sólo tienen que salir de Cataluña y preguntar por la historia, en cualquier país del mundo

2- La Guerra que dicen los independistas que perdieron contra España, no es así como ocurrió. Esa guerra era una contienda mantenida entre dos familias para hacerse con el Reino de España, que eran los Borbones y los Austrias y que en Cataluña se defendió a los Austrias para que reinaran España, no Cataluña. Evidentemente y según la historia, perdieron, pero no una guerra contra Cataluña.

3 Hace aproximadamente unos 30 años, se enseña en conferencias y se adoctrinan, imagino que en las escuelas y universidades, cosas como que Cristobal Colón era Catalán y que los Catalanes descubrieron América, así como que Américo Vespucio, haciendo un batiburrillo encadenado de palabras, era Catalán, que Sta. Teresa de Jesús, que ellos pronuncian "yesús" no era de Ávila, sino una catalana de cabo a rabo. Cosas como que Cervantes era catalán y que el Quijote, que ellos pronuncian "Quixot", se empezó a escribir en catalán.

4- Pero es que además se atreven a insultar a los extremeños: “Cómo esos enanos extremeños se iban a embarcar en aventuras navales para conquistar América, no hombre no, eran catalanes los que conquistamos América”. Palabras textuales. Y otra genialidad para el insulto a los extremeños: “¿Como se le ocurre a Carlos V, irse a retirar parra morir allá al culo del mundo, al Monasterio de Yuste, no hombre no, se retira al Monasterio de los Jerónimos (que ellos pronuncian Yerónimo)”. Y esto ocurrió en una coneferencia en Agosto del año pasado, 2016.

Pero es que además, en las escuelas, explicaban la historia de las cuatro barras, pintadas por el emperador franco con la sangre de Wilfredo el Velloso sobre un escudo o tela de color amarillo-dorado: así nació la bandera ( la Senyera ).

Los domingos por la mañana bailaban sardanas en la plaza de la Iglesia , y daba gozo ver en un mismo círculo a los abuelos y los nietos, cogidos de la mano. En Navidad hacían cagar al 
“Tió”, y ponían un “Caganer” con barretina en el Nacimiento. Así, 
disfrutában de una auténtica Navidad catalana como Dios manda.

En la primavera cogían las Xirucas ( Chirucas ,marca de calzado ], y se íban a los Pirineos a disfrutar de las montañas y sierras, en nuestra tierra.

Celebraban la “Diada”, con ánimo de no olvidarse de la derrota de su pueblo contra Felipe V y los españoles.

Son un pueblo trabajador, con carácter, distinto del resto. Tienen la Caixa , el RACC, los Mozos de Escuadra y los Ferrocarriles Catalanes. ¿Qué más quieren? Pues quieren, queremos, queremos…

Pero la verdad no se puede ocultar siempre. 
Te vas de Erasmus a Londres, y descubres que existe vida fuera de vuestro pequeño planeta catalán. 
Que también hay trabajadores con carácter en otros territorios. 
Que la Caixa no es tan importante, si se compara con el Comercial Bank of China. Que solamente una ciudad como Shanghái tiene 20 millones de personas (tres veces toda Cataluña).

Descubres la verdad: que lo de las cuatro barras de Wifredo el Velloso sólo era una leyenda, un mito, sin fundamento histórico. 
Ni Wifredo fue contemporáneo del emperador, ni se usaba la heráldica en ese siglo. Además, hasta la unión con Aragón, el emblema de los condes de Barcelona fue la cruz de San Jorge (una cruz de gules sobre campo de plata).

Descubres que la sardana la inventaron en el año 1817. Fue un tal Pep Ventura, que tampoco se llamaba Pep sino José, nacido en Alcalá la Real, provincia de Jaén, e hijo de un comandante del Ejército español. 
Se la inventaron, porque no podía ser que la jota de Lérida o del Campo de Tarragona fuese el baile nacional. Y tampoco podía serlo el baile denominado “El Españolito”. Por eso se inventaron la sardana a comienzos del siglo XIX: para crear una identidad nacional inexistente hasta entonces. La sardana, otro mito.

Descubres que en 1714 no hubo ninguna guerra catalana-española, que Cataluña no participó en ninguna derrota bélica. 
Fue una guerra entre dos candidatos a la Corona de España, vacante desde la muerte de Carlos II sin descendencia: entre un candidato de la dinastía de los Borbones (de Francia) y otro de la de 
Austria (de tierras germánicas). En todos los territorios de la Corona de España hubo austracistas y borbónicos: por ejemplo, Madrid, Alcalá y Toledo lucharon en el mismo bando que Barcelona. No fue, como intentan venderlo, una guerra de secesión, sino de sucesión: ningún bando aspiró nunca a romper la unidad dinástica entre Castilla y Aragón, ni la separación de Cataluña. La Diada , otro mito.

Descubres que el “Caganer” del belén es una “tradición” que no se generaliza hasta el siglo XIX, como la sardana. Y que el “Tió” es otra milonga identitaria y absurda. La Navidad catalana, otro mito.

Te das cuenta de que [los nacionalistas] os han tomado el pelo. No os han educado, sino adoctrinado. Que os han alimentado, sin daros cuenta, de una “ideología total” que se encuentra por encima de todo y de todos. Lo abarca todo: permite pisar el derecho de las personas, modelar la Historia a su gusto, y determinar qué está bien o mal.

Te das cuenta de que [los nacionalistas] os han adoctrinado a través de mitos, leyendas, mentiras. Que han construido o falseado una realidad, con tal de fundamentar su ideología. Intentaré poco a poco ir comentando esos mitos. 
Está claro que eso de viajar, es para algunos, una estupenda vacuna contra la estupidez y el aldeanismo.

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