Alto al corazón

El amor para siempre
no lo pude encontrar,
por que Paso de largo por mi puerta,
por que me dormí sin dejarla abierta.

Cuando desperté un día
me di cuenta que mi sueño,
había sido demasiado y profundo,
y mi alma penaba en este  mundo.

Para mi no había un amor
mas intenso,  mas tierno,
era como el aire para mi existir,
que si me faltaba me sentía morir.

Como olvidar  a mi  amor
que sentía y todavía siento,
el mas grande, el tuyo y el mió,
me duele mucho eso si te confió.

pero, mi amor era sincero
puro, sin perjuicios ni maldad,
era como el agua corriente cristalina,
del riachuelo en la mañana albina.

Hubo un momento trágico
de desesperación y desencanto,
que yo le pedía con mucho llanto,
que no se fuera, que lo quiero tanto.

Pero el jamás  me entendió
es mas nunca me comprendió,
y quizás yo equivocadamente no sabia,
que este amor algún día terminaría.

Hasta que llego ese día
no se como,  pero llegó,
que teníamos que tomar tal decisión,
el aire se suspendió con tal precaución.

Que mi cuerpo no tenia el alma,
mis ojos , mi corazón eran los de el,
mis pensamientos sin salida, estaba ahogada,
toda yo, estaba y vivía totalmente enajenada,

Quizás nunca le perdone
las veces que me desprecio,
que sin piedad me golpeo, y me duele,
quizás es lo peor, lo repito me duele.

Todavía a pesar de todo
yo lo amaba, aun lo amo y
seguía a su lado para que recapacite,
de sus confusiones y errores medite.

Sigo diciendo que lo amo
por que a pesar de todo,
no deseo maldad, verle sufrir no quiero,
ser fuerte, desearle felicidad prefiero.

Solo quedaba decirnos
es el momento de volar,
adiós no puedo estar ni  seguir a tu lado,
ya nuestro amor se esfumó, ha terminado.

Yo me quedo en el nido
tibio, y así estará siempre,
nuestro hijo, se, que así lo conservará,
fruto de nuestro amor que perdurará.

La distancia es el remedio
para los males del amor,
ahora Ya le puse un alto al corazón,
basta ya, de sacrifico y homnegación.

Ya no hay marcha atrás
Por que le dije alto al corazón,
a Dios le pido, no puedo ni debo morir,
ahora más que nunca tengo que vivir.

Esta es la triste historia
de una  larga y gran pasión,
de un amor que dio el todo por el todo,
Ya aprendí a perder, pues ya ni modo.

Han pasado muchos años
Y si al acabar el día se debilitan
los rayos del sol resplandeciente y fuerte,
Y comprendí que nada es eterno, solo la muerte.

Que Dios y la vida dan el destino
se que me espera un nuevo amanecer
luego, Se que me espera otro atardecer,
Y mucho cuidado debo tener para no entorpecer

La ruta de mi  triste vida
pero le dije alto al corazón,
no sufras, no llores, ya no pierdas la razón,
ya no ruegues, no implores compasión.

 

Comentar