Asesinato


La policía mira asombrada,
Aquel acto desquiciado.
Nadie puede creer
Que todo aquello ha pasado.

Los pandilleros se alejan lentamente.
Desaparecen ocultos por la oscuridad.
No queda más que uno.
Uno que junto al cuerpo arrodillado está.

La policía un poco se alegra:
-    ¡Por lo menos a este vamos a agarrar!
Y se lanzan tratando de rodearlo,
Para no permitirle escapar.

Más el pandillero no se mueve.
Mirando ora uno, ora al otro cuerpo está.
Y las lágrimas escurren por su rostro.
Llora en silencio,
Sin que su cara muestre que llorando está.

Y cuando por fin la policía lo tiene.
En un solo gemido,
Él expresa su pesar:
-    ¡Un hermano ha matado a otro!
Y ahora sí, rompe a llorar.

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