CALLE ADOQUINADA

CALLE ADOQUINADA
 
Si salgo de casa por el portillo
escondido de tu sonrisa burlona,
doblando la esquina de las cuatro
que encrucijan la calle empedrada.
 
Vivo caminando sin saber si estás cansada
persiguiendo, ilusiones que idolatro,
por las calles adoquinadas y corriente dulzona
acercándote más, así como un chiquillo.
 
Acércate como dejas tu atrás el corrillo
de las cotillas que persiguen cuando razonan,
como lo hace el cielo cruzado por albatro
de un viaje a ningún lugar ilusionada.
 
Te dejo en mi pobreza que, nunca cambiada,
cuando imploro a la madre de mi alma
el cariño que jamás te darán las calles frías,
ni los caminos que recorres cada día.
 
Te dejo mis besos que llegaron por el aire,
si es que te llegaron, calle abajo de despedida
las horas que fueron acompañandome y rias
por las tardes, añochecidas por quedar esperada.
 
Dobla la esquina del bar que te inicia la sed
de dulzones licores, donde hacimos nuestro nido,
para esperar una vida más consagrada
y decirle a todo el mundo que no hace falta que nos sigan.
 
Porque para darnos el más dulce de los besos
no nos hacen falta testigos de cargo que nos digan
¡mirad, esos dos se han besado!
y solamente hablo para decirte eso.
 
Que si salgo de casa por el portillo
escondido de tu sonrisa burlona,
doblando la esquina de las cuatro
que encrucijan la calle empedrada.
 
Viviré caminando sin pensar que estás cansada
persiguiendo ilusiones que idolatro
en esas calles adoquinadas, corrientes y dulzonas,
cuando veo que te acercas más y más, soy un chiquillo.
 
 
"Y EN EL FONDO TE DIGO"
Fdo.: Alfonso J. Paredes
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