Conjunción

No hay te quieros sin motivo,
no hay sonidos sin silencio,
no hay verdad en las verdades,
ni calores de más para este estío.

No hay cimientos que sujeten,
ni sentimientos por rescatar,
no hay rencor en estas líneas,
ni perdón, ni volvamos a empezar.

No dirás que lo sientes,
justificación, seguro encontrarás,
pero no hay sonido sin tacón,
que permita tocar esta canción.

Ni quiero este ramo de madera,
ni quiero esa voz de pasarela,
ni quiero caricias que no sean dignas
de muestrario del museo de las transparencias.

Ni rosas, ni anillos de boda,
ni lucha sin regalos sorpresa,
ni presa de mis demonios,
por seguir a los tuyos
hacia un callejón cualquiera.

Por más daría menos,
por menos no podría odiar más,
por el arte de negarme,
llegamos unidos una vez más.

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