Corazón aterido

He mirado lentamente tu partida
estatua de ojos que se convierte en sal
parado entre el gentío
que la soledad trajo para mi mal.

Tus palabras estudiadas
me han dicho lo que no querías
y he caminado tras tu sombra
no queriendo ver lo que vería.

Y son tus labios dulzura ajena
bajo el cielo del mismo sol
que en su luz me atormenta
y agranda mi pena.

Camino hacia tu perfidia
con la ira en los ojos
con el llanto en la vida
con el alma partida.

Mas a cinco pasos de la furia
me detiene tu sonrisa
no para mi
para aquel, tu nueva conquista.

Y quedo congelado allí
sabiendo que no seras mía
porque aquella sonrisa
jamás estuvo en mi vida.

Quien fui
quien soy
quien seré
tras tu historia.

Nadie...
y solo corre el dolor
helando mis venas 
aterido el corazón en tu desamor.

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