Desde acá... Otra vez

Desde acá…
Arrastra la pluma su tinta quejosa
mi mente solloza añorando el pasado
el corazón suplica el regreso en cada latido
de entrañables momentos que no existen ya.
Estoy incompleta, más, debo seguir.

Como espectro macabro
aparece la sombra de un pasado traspapelado
que me escupe al rostro cruel e implacable:
¡Que allá lo era todo! ¡Pero aquí no soy nada!
Han corrompido mi vida. Asfixiaron la felicidad

Entre el fango de la infamia quedaron hundidos
el osito gris que pobló de sonrisas mi infancia
las rosas secas entre las páginas de un libro dilecto
los besos pegados en cada muro del que era mi hogar
la dicha inmensa de haber sido madre
entre otras tantas memorias que me hacen sufrir.

Pero la pena eterna por la infame traición
que consiguió herir mi alma
estrechándola hasta hacerla casi enloquecer.
Esa…Se vino conmigo
No me abandona. Se mantiene fiel
Me desangra, me muestra la horca

Pero me resisto
Intento alejarme de ella
¡Quiero avanzar!
Respiro, lucho, tolero
me faltan las fuerzas…
Me caigo. Me levanto
No puedo. Espero.
Y vuelvo a intentar

A lo largo del sendero aparecen mil trozos
pedazos de mi ser que han quedado dispersos
olvidados, pisoteados, quebrantados.
Los rescato amorosamente
elimino la suciedad que intentó devorarlos por completo.
Uno a uno, pieza por pieza.
Atiendo sus heridas,
Enjugo sus lágrimas, los regreso a su lugar

Desde Acá…
Permanezco, resisto y persisto.
hasta encontrar esa sonrisa que continúa perdida
para regresarla, triunfante, al rostro ajado
del que nunca debió haber sido separada.

Entonces seré nuevamente dichosa
Ahora…Desde Acá…

Elena Ortiz Muñiz

 

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