Eros

Mucho tiempo ha pasado desde que por última vez mis manos en tu cuerpo disfrutaron. Mis manos que descifraron el encanto de tus senos y en tu cadera tanto se posaron. Aquellas que recorrieron tus glúteos y sintieron lo más húmedo de tu calor humano.

Estas que acompañaron las palabras dulces que con fervor salían de tus frondosos labios.
 
Mucho tiempo y aún sigo con tu calor y tu olor que en mi para siempre se posaron, queriendo volver a acariciar tus suaves piernas y tus encantadoras y tiernas manos Sintiendo ese tu olor que me recuerda el tiempo que siempre  me has dado al amarnos Hasta cuando llegas a la cima y con tus esas palabras me dices nunca vamos a dejarnos.

Sí, mucho tiempo desde que mi todo entro a tu alma y se quedó allí plasmado

Sintiendo y vibrando por el calor húmedo de tu fervoroso encanto

Y quemo todo tú dentro que encanta como encanta la llovizna al prado.

Cuanto más tengo que esperar para entrar de nuevo a tu ese lugar privado? Si pasan y pasan las horas y en esta mañana ya no me has amado.

Cuánto tiempo más alegría mía si desde anoche ni una caricia me has brindado.
 
Ben.

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