No hay límites

Podría escribir un millón de palabras,
Letras que mañana se llevaría el viento.
Letras que expresen todo lo que yo siento,
Verdades que importan en ningún momento.

Podría decir un sinfín de verdades,
Certezas que cortan como un cuchillo.
Certezas inciertas de divagaciones,
Mentiras secas como un tempranillo.
 
Podría pensar en muchas mentiras;
Excusas patéticas a nuestra forma de vida.
Excusas justas en sus proporciones,
Siempre y cuando justifiquen nuestra caída.

Podría levantarme, si así lo quisiera;
Retomar mi camino, seguir con esencia.
Retomar mí sentido, sentido de vida;
Aplacar la furia de mi pobre conciencia.

Recordar a sentir, a pensar a reír;
Vivir hasta el último segundo del día.
Vivir hasta que vuele todo el ser,
Al ser consciente de su supremacía.

Yo tengo el poder, el poder en mis manos;
Yo tengo la fuerza, ¡soy como un dios!
De decidir lo que quiero para mí esencia,
De forjar mi camino, decidir dónde voy.

No tengo más miedos, ya no existen;
No tengo ya dudas sobre el amor.
La vida es eterna, de eso no hay duda,
Los límites los ponemos tú y yo.

Miércoles 27 de marzo de 2013
 

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