Poemas Cromáticos

Esto ocurrió durante la noche y el amanecer  del 14 de noviembre de 1993.

Azul

Muchos ojos,
El cielo diurno y diáfano
Salpicado de ovejas
Algunos ríos;
Lagunitas espejos,
Pedazos de mares
Y océanos;
La sangre real
Y el corazón
De muchos políticos colombianos.

 

Naranja

Pareja ardiente
De pálida asiática
Y aborigen gringo.
La sangre tumultuosa
Con el vértigo del mareo.
Un cristal lleno de sol
Y de zumo de moras;
Gotas doradas
Sobre el púrpura de una herida
Enamorada.

Matrimonio febril
De grana y oro,
Sangre y arena,
Sol y atardecer marino.
Color de pasión
Y espanto;
Naranja sólido...
Eres más dorado
Y más hermoso
Que el tímido amarillo;
Muchos te conocen
Como anaranjado.

 

Rojo

Grana.
Púrpura.
Bermellón.
Sanguinario color,
Rojo febril,
Enciendes todo
Con el solo nombre.
Eres parte del ardor naranja,
Pero solo
Eres el mayor ardor:
Rugiente,
Pasionario,
Violento rojo:
Rojo color de fiebre,
De pasión,
De amor.
Decir rojo es comenzar
La fiesta,
El goce,
La música Caribe...
Caribe son,
Rojo son,
Rojo color.

 

Verde

Del frío azul
Y el tonto amarillo
Nace un hermoso color:
El verde vida
El verde selva
El verde mar
El verde tierra.

Eres la vida tierna
La vida tierra
La esperanza
Del verdor repetido
En muchas selvas.

Te amo verde
Porque descansas
El rojo de mis pasiones,
El azul de mis sueños,
El amarillo de mis perezas,
El naranja de mis atardeceres
Y el violeta de mis penas.

“Verde que te quiero verde”
dice el poeta
y yo lo entiendo;
eres el color preferido
de mis pinceles
y te extiendo
con amoroso amor sobre todos mis lienzos
y la blancura de mis telas.

 

Amarillo

Mareo,
Náuseas,
Pereza,
Abulia,
Anemia.
Ni siquiera el oro es amarillo
(como dicen otros)
ni el sol
ni el trigo maduro
ni los cabellos de la amada...
son dorados
con tonos refulgentes de luz
y el dorado no es amarillo...
es refulgente,
fulgurante
y las naranjas son anaranjadas
y la sangre es azul
y el cielo es rojo
pero nada bello es amarillo.
Las mariposas de Mauricio Babilonia
Le causaron la parálisis.
Los ojos amarillos
Son enfermos
Y la piel amarilla...
Mejor no hablemos…

(No sé porque tenía tanta rabia ese día contra el pobre amarillo que utilizo con largueza en mi paleta para lograr otros matices bellos)

 

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