Sandra María

Hace tanto que te fuiste
dejándonos el alma tan vacía
que aun parece ayer cuando nos diste
aquel ultimo adiós cuando partías.

Siempre te quise,
mas fue después de irte
cuando mi joven alma comprendió ese querer
y hoy, al no poder mas verte
mi alma se siente de pena estremecer.

Es casi nada un verso dedicarte
y es que mis pensamientos no se alejan de ti
déjame plasmar al inspirarme
lo que en tu tiempo no te pude decir.

No puedo saber lo que sentiste
aquellos anos e angustia y de dolor.
Se que fueron largos, largos y tormentosos
pero tu risa nunca reflejo temor.

Oh, querida Sandra,
hermana mía!
en este mundo aun existen
tus ojos, tu sonrisa, tu belleza,
neutralizando lo triste de la vida.

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