SOLO QUEDA EL LAMENTO DEL LLANTO OSCURO

SÓLO QUEDA EL LAMENTO DEL LLANTO OSCURO

Entrecruzo mis piernas sentado
en el quicio de la puerta del silencio
y escucho atento tus suspiros
de ese lamento desgarrado.

¿Qué has perdido por el camino
que tu corazón llora y se resiente?
cuanta tristeza desprenden tus poros
que sudan hiel amarga e hiriente.

Quizá me lo cuentes cuando quieras,
cuando tu sol salga por poniente
y tu luna se oculte por saliente,
osea cuando te dé la gana o puedas.

Te veo triste mi niña compulgida,
te veo en un sinfín de desaires,
te veo rota por los aires
y te veo la vida consumida.

Veo apagarse la llama de tu rostro
poco a poco, despacio, sin remedio,
y en la cercana distancia de tu mirada
perdida, la vida, tez pálida y gesto serio.

De vez en cuando una lágrima
resbala rauda y escondida,
con trémula voz compulgida
disimulas para no dar lástima.

Debió merecer tu descicha y tu pena
lo que perdiste por el camino,
debio ser una persona buena
quien te desoló para llorar su destino.

Sólo te quedea el recuerdo
amargo del llanto oscuro,
del que empuña la curel espada
que atraviesa sin piedad el muro,

de tu alma. No queda cuerdo
quien a su corazón ha tocado,
sólo te queda el recuerdo
de quien entrecruza sus piernas sentado,

en el quicio de la puerta del silencio
y volvió a escuchar tu suspiro desgarrado,
cuanto te vi partir sola con tu rostro tapado
y tu dulce voz exhalar un profundo lamento.

Fdo: Aly Parca
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Comentar