Y sustituí...

Necesité tanto tu abrazo
bajo mi cuello para dormir
pero... lo sustituí
con una almohada.
Necesité tanto el latir
de tu corazón como arrullo,
pero... lo sustituí
con el tic-tac de un reloj
que marca mis noches de insomnio.

Necesité tanto el calor
de tu cuerpo como abrigo,
pero... lo sustituí
con mi frazada
y abrazada de mi almohada
y enredada en mi frazada
en posición casi fetal,
me acuesto todas las noches
escuchando a mis espaldas el tic-tac,
tratando de conciliar el sueño
duermo un rato, vuelvo a despertar,
me levanto, leo algo, escribo ésto
y otras tonterias más.

Me recuesto y casi luego
otro día comienza ya
y así sustituyo...
un abrazo por una almohada,
un corazón por un tic-tac,
un cuerpo por una frazada,
tu compañía por la lectura,
un lapicero, la libreta, una escritura,
un café de madrugada y un cigarro en la penunbra.

No es lo mismo, pero... es igual!

14/junio/2006

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