¿De qué forma puedo dar a conocer mis escritos sin correr el riesgo de plagio?

La respuesta no es alentadora. Siempre habrá plagio de las obras, por más precauciones que uno tome. Más aún cuando la obra de expone por Internet o medios de difusión masiva. No obstante, existen diversas precauciones que el autor puede tomar para protegerse contra los plagiadores y tener la oportunidad de acudir a la justicia para reclamar por sus derechos.

En primer lugar se recomienda que toda obra, antes de conocer la luz, quede registrada en la Oficina de Derechos de Autor de su localidad. Esto lo ubica a Usted como el autor de la obra y la da la posibilidad de reclamar ante la justicia, en caso de plagio. Si Usted publica la obra, una persona deshonesta puede proteger los derechos de autoría de su obra y usted perdería cualquier posibilidad de reclamo. Por eso, el primer y más importante paso para asegurar la obra, es protegiendo los derechos de autor de la misma.

Cuando la obra ya tenga los derechos protegidos, queda la pregunta de la difusión de la misma. Hay tres formas de difundirla:

  1. Acudir a una Editorial (ya sea para que la Editorial asuma los costos de la edición, publicidad y difusión; o usted mismo).
  2. Participar y ganar un concurso literario.
  3. Acudir a medios de difusión gratuitos como la Comunidad Literaria – Rincón de los Escritores.

En ninguno de las formas anteriores la obra estará 100% protegida del plagio. Como ejemplo, muchos de los libros, antes de que salgan de la bodega del editor, ya pululan en las calles, editados por personas inescrupulosas (aquí es donde nosotros mismos tenemos la responsabilidad, ya que al comprar los libros en la calle a los piratas, le hacemos daño a nuestros colegas autores y a nosotros mismos).

Internet permite “copiar y pegar” los textos que se publican, lo que facilita el plagio y la utilización de material sin la autorización de los autores. Para contrarrestar esto, se han inventado los editores de Libros Electrónicos, que dan un nivel de seguridad, ya que deshabilitan las opciones de copiar, pegar, imprimir, editar, etc., de un texto consignado en ellos. Asimismo, los libros electrónicos pueden ser protegidos por clave, ya sea parcialmente o en forma total. Esto da seguridad a los autores en contra del plagio, pero no evita que un hacker pueda “romper” el código y apropiarse de la información. De igual forma, una persona inescrupulosa, interesada en plagiar la información, simplemente puede sentarse a “pasar” el texto en cualquier Editor (esto lo hacen con frecuencia, tanto en textos electrónicos como los tradicionales).

Así que de cualquier forma el autor corre el riesgo de plagio cuando publica su texto, sin importar el medio en el que lo haga. La única forma de lucha contra esta plaga, es evitar comprar los textos que han sido plagiados y provienen de fuentes sin definir.

Únicamente nosotros podemos hacer la diferencia. Ya que mientras exista la demanda, la oferta nunca cesará.