· Propios y comunes:
- Comunes: indican personas, animales y cosas sin distinguirlos de los demás de su especie: niña, señor, león, delfín, pájaro, ciudad, país…
- Propios: designan personas, animales y cosas distinguiéndolos de los demás de su especie: Laura, Ramiro, “Numa”, “Pato Lucas”, Fusagasugá, Buenos Aires…
· Primitivos y derivados:
- Primitivos: no se derivan de ninguna palabra de nuestra lengua: carro, anciano, fruta, piedra, aldea…
- Derivados: se derivan de los simples y forman lo que se denomina Familia de palabras:
- Perro : perrito, perrote, perrera,
- Fruta: frutero, frutilla, fruto …
· Simples y compuestos:
- Simples: están formados por un solo vocablo: mujer, casa, animal, fruta…
- Compuestos: casaquinta, tajalápiz, lavamanos, anteojos…
· Concretos y abstractos:
- Concretos: Se refiere a seres tangibles, a cosas sensibles: ave, pez, hombre, templo…
- Abstractos: son virtudes o emociones no tangibles: bondad, verdad, caridad, maldad…
De todas formas, consideramos como nombres abstractos los de las cualidades, por ejemplo, o los de las virtudes, de las que no podemos decir que existan por sí solas, porque siempre las encontramos como cualidades de un ser. Yo no he visto nunca el azul, sino cosas azules, y sin embargo hablo de este color, como si existiera separado de las cosas. En este caso uso un nombre abstracto.
· Aumentativos y diminutivos (estos tienen que ver con la derivación)
- Aumentativos: dan idea de gran tamaño, desprecio, admiración: perrote, hombrón, mujerona, cajón…
- Diminutivos: dan idea de pequeñez, cariño o admiración: casita, niñito, gatito, corazoncito…
· Individuales y colectivos
- Individuales: Se refieren a un solo individuo, ente o cosa (no confundir con el singular, a pesar de que aparecen en singular): juguete, soldado, estudiante…
- Colectivos: mucha atención, indican grupo, conjunto: manada, jauría, batallón, bandada, cardumen…
Notas:
A) Con el nombre común sabemos de qué hablamos, es decir, sabemos qué clase de ser nombramos. Si es un hombre, o una caja, etc.
Con el nombre propio, sólo conocemos su signo particular, y con él sabemos de qué individuo se trata, pero no a qué grupo de seres pertenece.
Si digo Roma es hermosa, alguien que no sepa que Roma es una ciudad puede creer que es una chica. Lo que sí se ve es que hablo de alguien o de algo muy concreto.
B) El nombre propio no tiene plural. Si en algún caso lo usamos así, es porque coinciden varios seres en llevar el mismo nombre propio. En el mundo hay muchos Juanes y varias Barcelona, pero ni uno ni otro nombre designan el grupo de seres –hombres, ciudades- al que pertenecen.
Ejercicio:
Cada persona maneja un léxico personal que varía en cantidad y calidad, entre mayor sea el número de vocablos que hemos interiorizado, mayor será nuestra facilidad para escribir porque tendremos siempre disponibles una cantidad apreciable de sinónimos, antónimos, palabras derivadas, etc.
El ejercicio puede parecerte muy escuelero pero es entretenido; yo lo hacía a manera de competencia por grupos y cada grupo trataba de escribir la mayor cantidad de nombres de una clase en un tiempo determinado.
Ejemplos:
Nombres propios, países de Europa: Italia, Francia, Eslovenia…
Nombres compuestos: microbús, sobretodo, lavaplatos…
Diminutivos: mamita, patito…
El asunto se complica cuando agregamos variantes:
Nombres comunes de aves, masculino, plural: gallos, copetones, patos…
Dejo a tu interés y tiempo hacerlo o no. En unos días te enviaré don artículo.
La siguiente parte dedicada al determinante o artículo aclara una gran parte de lo anterior y, al continuar luego con los accidentes del nombre todo será más comprensible.
Edgar Tarazona Ángel
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