Identificarse Registrar

Identificarse

Abrió los ojos, vio sus patas y, con horror, constató que eran negras; negras como la noche anterior y sus maullidos; de un negror tan insondable como el atardecer que antecedió a esa noche y a la horrorosa mañana en que abrió sus ojos, vio sus patas y constató, con horror, que eran negras.

 

Por favor comparta este artículo:
Pin It

Grupos

Están en línea

Hay 486 invitados y ningún miembro en línea

Concursos

Sin eventos

Eventos

Sin eventos
Volver