En la habitación 307 de un hospital;un adolescente de 17 años llamado Carlos Acutis; ha solicitado la extremaucion con un sacerdote concreto antes de morír de cáncer en sangre o leucemia fulminante aguda.
Ese día el Sacerdote Giorgio Martinelli de 63 años; sacerdote católico; palidecio al escuchar a Carlos. Escucharía de labios de Carlo Acutis;un secreto guardado en la memoria del sacerdote durante 23 años.
Esa noche a las 11 y 15 minutos al sonar el teléfono; escucho que lo solicitaban urgente para una extremaucion a un adolescenteEl sacerdote miro el cuadro de Jesús en la pared y se persino.
El sacerdote estaba cansado; pues había tenido un día agotador.Pero al otro lado del teléfono le dijeron que tenía que ir; pues el muchacho tenía un mensaje importante para el sacerdote.
La hermana Chará capellan del hospital San Gerardo en el teléfono le dijo; venga; pues es importante también para usted.
Salió rápido y conducía cuando la ciudad estába en neblina y llovía; mientras los semáforos parpadeaban y el frío se instalaba en las esquinas.La ciudad dormia.
Al llegar la hermana Chará le dice a Giorgio que hace una hora Carlo le dijo a la enfermera; que no se preocupara; que su hijo superaría la adicción! Carlo nunca había conocido a su hijo; ni ella había comentado la enfermedad de su hijo
La enfermera estaba sorprendida.
Luego le dijo al médico que su padre había muerto hacía tres años y que el médico no había perdonado a su padre.El médico palidecio y quedó sorprendido también.
Carlo miro fijamente al padre Giorgio y este sintió un escaneo como de rayos X.Parecia una mirada profunda.Carlo le dijo yo se por que usted abandonó el seminario en 1983; se que paso en aquel cuarto del convento.
Usted necesita saber que tubo un momento de debilidad y huyó del seminario dos años y luego regreso; por otro camino.
Dios lo sabe y y Dios me lo dijo.
Ocho días después de mi muerte vera tres palomas en un lugar donde nunca han estado y sabrá que Dios lo ha perdonado.
Esa noche en el Seminario Dios estuvo allí con usted; por eso percibió el olor a lirios.Dios sabe que usted no se perdona ese momento de debilidad.Desde ese momento ha estado al lado suyo presidiendo su vida.
El rosario de su madre; que usted carga tiene una lágrima; que cayó al rosario el día que regreso al seminario.
Giorgio comprobó todo; pero parecía incrédulo.Carlo le dijo todo es posible para Dios si creemos en el.
Ahora necesito comulgar.Quiero el cuerpo y la sangre de Cristo .
Al darle la hostia y decir aquí está el cuerpo de Cristo; la lámpara parpadeo; la temperatura bajo y Giorgio sintió la presencia de alguien en la alcoba además de la madre y el padre de Carlo.
Después de ver a las tres palomas; un año después recibirá una carta de alguien del seminario que le confirmara que todo esto es real y no una ilusión.
Sabrá que Dios no abandona jamás; y que está atento a su sufrimiento.
Ya llegaron por mi los angeles; para llevarme; pero falta poco tiempo para abandonar mi cuerpo físico y regresar a la casa o morada de mi Padre en los Cielos.
Cuatro horas después Carlo comenzó a hablar en arameo con María; la madre de Jesús de Nazaret.
Carlo le decía aquí estoy para permanecer contigo madre hermosa y celestial.
La luz de la lámpara seguía parpadeando y el frío aumentaba.
Entonces Carlo vuelve a hablar y dice a Giorgio mire la cuenta 17 de su Rosario y verá que esa cuenta tiene luz dorada propia.
Entonces Carlo hablo por última vez y dijo Padre Giorgio la fe es seguir creyendo más allá de toda duda.Usted esta perdonado No olvide las palomas y revisar la cuenta número 17 del Rosario.
Voy hacia un nuevo mundo de paz; amor y justicia infinita.Cerro los ojos y los monitores se apagaron
La habitación se llenó de una luz brillante que salía del cuerpo físico de Carlo.Todos nos arrodillados y el olor a rosas;era ahora más intenso.
Fui a la iglesia de San Marcos y al abrir la puerta; allí estaban las tres palomas mirándome fijamente.Por donde entraron pensé?
A las 9 am las palomas volaron hacia el cielo raso y desaparecieron! No había ventanas ; ni calados en la Sacristía.Cai de rodillas y comenzé a orar a Dios por todos los que sufren; los humillados; los que tiene sed y hambre física y de justicia.
La carta llegó un 12 de octubre y decía que la persona que estuvo conmigo en el seminario; era un enviado de Dios y que había pasado la prueba; pue regrese al seminario para terminar mis estudios y continuar el camino difícil del sacerdocio.
Todo lo que viste en la habitación de Carlo antes de partir al cielo es real.Las tres palomas fueron reales; esta carta es la demostración de que Dios no abandona; más allá de los problema de la vida de la carne.Dios tiene un propósito para cada ser humano que cree en el; y que no morira para siempre.Hacer el bien a todos nuestros semejantes; es el resumen del Evangelio de Jesús el Cristo.
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