Identificarse Registrar

Identificarse

Índice del artículo

Mil Millones: Novela breve que narra cómo la especie humana es diezmada mientras entra al Nuevo Ciclo profetizado. El restablecimiento de Abisinia, la fundación de Nueva Israel, el calentamiento global, las guerras nucleares, el misterioso factor que extermina a la Humanidad, el nuevo Papa... ¿Novela apocalíptica o futurista o de ficción? Escrita para leerla toda en sólo una hora.

Autor: Abel Carvajal (Colombia, 1964). Ha escrito también las dos novelas históricas breves "La Espada Esmeralda" y "El Mago de Mesopotamia".

Lee "Mil Millones" a continuación en esta página, o si prefieres imprímela en sólo 22 hojas tamaño carta, gratis, sin costo alguno en:

http://librosdeabelcarvajal.blogspot.com/

Image

MIL MILLONES

(Novela breve)

Abel Carvajal

©Abel Carvajal, 2008. Derechos de autor reservados. Edición en español para distribución y publicación gratuita. Se autoriza su publicación, copia, edición, impresión y reenvío por cualquier medio solamente en lengua española y sin fines comerciales. Pero queda prohibida su impresión, edición, publicación y distribución en cualquier medio para su venta o comercialización sin previa autorización escrita de su autor, así como las traducciones a otras lenguas. Para conocer las otras novelas breves de Abel Carvajal entra a: http://librosdeabelcarvajal.blogspot.com/

 

1

-Después de un mundo construido por la anterior civilización humana y regida por una sociedad dominante llamada ?Occidental? más otras que la imitaron, la que finalizó en el año 2012 y cuyo cambio de ciclo se dio durante catorce años, siete años antes y siete años después de aquel año marcado, empezó una diferente civilización humana. Inició un desconocido ciclo para esta parte del Universo, liderado por una nueva humanidad.

Se cumplió el final de aquellos tiempos con las señales advertidas por los avatares. Que anunciaron terremotos, huracanes, inundaciones, sequías, olas de calor extremo, epidemias, pestes, virus mortales? en fin, percibieron cómo la Tierra con la fuerza de la naturaleza se defendió del prolongado e infame ataque de los seres humanos. Todo se cumplió. Los humanos se habían multiplicado en exceso y rompieron el delicado equilibrio de la Vida en el Planeta, gestando su destrucción.

Hubo desolación, sufrimiento, hambre, guerras y muerte?

Esa sociedad humana por más de dos mil años había afincado su desarrollo exclusivamente en la Razón, en el Saber, y en sus intolerantes religiones se había justificado ciegamente. Dejando de lado la Percepción. Sin entender que cada Ser del Cosmos debe buscar la unión de su espíritu con el Creador, con el Centro del Universo, con El Todo, con El Uno, con El Padre, con La Madre Divina, con Dios. Como los diferentes profetas y enviados lo nombraban para que lo comprendieran, pues a su vez es El Innombrable. Sin entender que la materia es nada más una extensión de la Creación, que el mundo de las Formas y del Tiempo es apenas una mínima parte del Universo. Como sus iluminados, maestros y chamanes lo trataron de enseñar.

El empoderamiento que otorgaron a la Razón entronizó la mente humana, olvidando que tan sólo era una herramienta para la evolución del Hombre. Se esclavizaron del pensamiento y de su hija: la ciencia. Y esta a su vez como fruto desarrolló la tecnología? esclavizándolos todavía más. Alejándose así de la Percepción y de la verdadera riqueza: el Poder de sus Espíritus. El concepto de ?espíritu? se lo dejaron a su mismo razonamiento empequeñeciéndolo, empobreciéndolo, subvalorándolo, encarcelándolo entre los barrotes de sus mentes, de modo que mientras más filosofaban más dejaban de lado sus espíritus, hasta que finalmente lo aislaron en un místico concepto religioso.

Así la Razón gobernó su mundo sometiéndolo al sufrimiento de la materia y del tiempo. Aquella sociedad humana, que se creía civilizada y que llamaban moderna, se desarrolló en función de la transformación de la materia: inventando objetos, transformando la materia en productos y construcciones, mismos objetos que servían para crear otros. De ahí se vieron en la necesidad de crear el trabajo asalariado, de dividirlo, de jerarquizarlo; esclavizaron a otros para que hicieran los trabajos más arduos y difíciles. Más sufrimiento.

La Razón descubrió que la cantidad de bienes materiales marcaba la diferencia, el poseerlos daba poder, mientras más se tenía más poder sobre los que menos tenían. Se creó la riqueza extrema y la mísera pobreza. Y más sufrimiento. Pero también los objetos servían como armas para apropiarse de más bienes, más tierra, más hombres y mujeres. Surgieron las guerras y un sufrimiento todavía más horrible? La ciencia avanzaba, la tecnología más se desarrollaba pero la historia se repetía una y otra vez, la Humanidad seguía siendo la misma. Todo siguió así por siglos en una carrera autodestructiva cada día más veloz.

Finalmente todo colapsó.

Todo llega a su fin si está bajo el yugo de su majestad el Tiempo. Todo en el mundo terrestre obedece al Tiempo, toda la materia, absolutamente toda es corruptible a su turno.

Otras señales del fin de aquellos tiempos se dieron. ?La sin razón?, la llamaré. Unas enormes e inmorales diferencias entre la riqueza y la pobreza. Algunos derrochaban hasta el escándalo en cosas y objetos inútiles a la larga, que en el fondo servían para satisfacer la vanidad y el ego de sus compradores: ropa de diseñadores, joyas, relojes, autos lujosos, yates, obras de arte a precios exageradamente ridículos y cuanto cacharro banal o moda efímera se pudiera inventar. Mientras muchos otros no muy lejos, morían de hambre, de indigencia, de falta de atenciones básicas. En las naciones más ricas se enfermaban y morían por la abundancia, mientras en otras más pobres se moría la gente por lo poco o nada que tenían? ?La sin razón?.

El crimen de Caín contra Abel, la metáfora bíblica que enseña que media humanidad mata a la otra, se repitió.

Ahora ustedes, los humanos del Nuevo Ciclo, la Nueva Civilización, deben aprender de los errores de los antepasados. Aunque me pregunto todavía: ¿La Humanidad ha cambiado o sigue siendo la misma pese a todo lo acaecido? ?Hizo aquí una pausa mientras tomó un par de sorbos de agua fría. Los presentes que lo escuchaban atentamente, jóvenes en su mayoría, se miraban entre sí con tristeza, duda y resignación.

?El Pequeño Profeta?, como lo llamaban sus millones de seguidores, era un introvertido cincuentón, esbelto, mediano de estatura, dotado de una melodiosa voz y de hablar pausado, que con su profunda mirada inspiraba confianza y valor. Desde niño, siguiendo los arraigados preceptos cristianos y las prédicas apocalípticas paternas, estuvo convencido de que él vería el Final de los Tiempos.

No se equivocó, si bien todo sucedió de una forma diferente a la que esperaba, al igual que muchos otros.

 

 

2

Cuarenta años antes. Charlotte, Carolina del Norte, verano del 2012.

-¡Feliz día de cumpleaños! ?Gritaron al unísono sus padres, su hermana mayor y el inquieto Isaac, el hermano menor. Ethan con su característica sonrisa nerviosa trataba de apagar las dos velitas mágicas, una moldeada en forma de número uno y la otra de número cinco. Soplaba y se encendían? de nuevo se encendían, soplaba, una y otra vez.

-¡Uf, ya no puedo? más! ?Jadeó.

-¡Oh, ya déjalas que estás escupiendo el ponqué! ?Exhortó el risueño Isaac.

Su madre, una bella rubia sureña, tajó y sirvió cuidadosamente el bizcocho recubierto de pasta azucarada que había horneado el día anterior con los escasos ingredientes encontrados en el supermercado cerca de su casa, situada en el más alejado suburbio de clase media de la ciudad. La economía mundial atravesaba una depresión por cuenta de los desastres naturales, de la escasez de alimentos y sus altos costos; la recesión empezó en el 2008 con la subida del precio del petróleo y de las materias primas.

Mientras servía las porciones en cada plato, añoraba los años no tan lejanos de abundancia en su próspero país.

-¡Cómo habían cambiado las condiciones en menos de dos años! Tantos desastres ocasionados por la incontenible fuerza de la naturaleza, lo nunca antes visto: supertornados en el Medio Oeste, mega huracanes desde el Caribe que destruyeron casi todo el sur de los Estados Unidos, el temido gran terremoto de California, el aumento del nivel del mar por el deshielo de los polos que inundó a buen parte de New York y otras ciudades de la Costa Este, oleadas de calor sofocante, inundaciones en los estados del norte? La primera potencia mundial sucumbía ante el único enemigo más poderoso: el calentamiento global. La venganza de La Tierra contra uno de los países que más daño le había ocasionado en la última centuria? Millones de norteamericanos han pagado con sus vidas y muchos más con la pérdida de sus bienes. ¿Cuánto más falta? ?se preguntaba mirando a sus hijos preocupada.

Observó a su robusto esposo mientras comía en silencio. Recordó aquellos inolvidables años que pasaron en México y después en Colombia, mientras su esposo estaba en misión. Vivir por seis años en América Latina fue una enriquecedora experiencia, había aprendido mucho, en especial sobre la diversidad de costumbres. Sus hijos no sólo ganaron una segunda lengua y amigos, sino también conocimientos sobre otras culturas, sobre lo bueno y lo malo del mundo, sobre lo grande que es el planeta y el equivocado egocentrismo de su país, sobre la familia, sobre la humildad y la sencillez de tanta gente que sabe vivir con poco y parece más feliz. Algo despreciable para el norteamericano promedio pero no para ella, nieta de un inmigrante alemán.

Tal vez no era casual que mientras en América del Norte, Europa y Asia, donde también el calor extremo, inundaciones, ciclones y terremotos arrasaban, los continentes del sur no sufrían tanto. Sudamérica y África, exceptuando unos períodos de fuertes sequías y lluvias que alternaban el protagonismo en el teatro del clima, de uno que otro volcán que eructaba su lava y de las inundaciones por la subida del nivel marino en sus costas, eran los dos continentes menos castigados por la furia de La Tierra.

¿Era justo? Aquellos países del llamado Tercer Mundo eran menos industrializados, pero igual habían contaminado, ensuciado, dañado y destruido el planeta, con sus sobrepobladas y congestionadas ciudades, con las indiscriminadas deforestaciones y mortal destrucción de sus variadas faunas y ricos ecosistemas. No estaban limpios de conciencia, no podían estarlo. Unos cuantos miles eran las víctimas del alterado clima, era una cuenta menor comparada con la que se les cobraba a los países del Norte. No obstante la factura parecía estar llegando, una cuenta en moneda diferente, según las últimas noticias.

Informaban de una pandemia que se extendía desde Centroamérica hasta el sur del Brasil, parecía que un extraño virus tropical que seguramente había mutado estaba fuera de control y cobraba la vida de su huésped en cuestión de días. Su contagio era irremediablemente mortal. Decían que sus victimas se contaban con siete dígitos. Recomendaban no viajar a estos países.

De África, aparte de las hambrunas por las largas sequías poco se informaba. ?El continente olvidado?, era vergonzoso que lo llamaran así. Nunca a nadie de otros continentes le importó aquella maravillosa tierra, donde nació la especie humana, según los antropólogos. Hoy en día, en estos difíciles tiempos afectaba aún menos lo que allá pasara, podía morir hasta el último de sus habitantes y el mundo desarrollado apenas si se conmovería.

De repente, unos bruscos golpes en la puerta de la casa la sacaron de sus cavilaciones.

-¡Abran, abran pronto! ?gritaba una voz masculina del otro lado.

Isaac corrió hacia la ventana. Impresionado, dijo:

-Son unos soldados.

 

3

Londres, Inglaterra, verano del 2014.

Inauguración de los XXX Juegos Olímpicos, dos años más tarde de la fecha original.

Se habían aplazado abruptamente las olimpiadas del 2012, ante la fatídica guerra en el Medio Oriente y tanta catástrofe ocasionada por la naturaleza. Ahora en un intento por la reconciliación y la paz mundial se celebraría la gran cita deportiva. Pero con menos de la mitad de los atletas esperados.

 

4

Charlotte, Carolina del Norte, verano del 2012.

Ethan dormía apoyando su cabeza en el regazo de su madre, mientras Isaac y su hermana mayor reposaban junto a su padre, un estudioso pastor bautista de línea conservadora con no pocos feligreses. No necesitaban cobijas, el inaguantable calor en el refugio militar de la Guardia Nacional a duras penas les permitía estar acostados sobre las colchonetas que les suministraron.

Ingresó de improviso al gran salón un fornido oficial con insignias de teniente coronel, escoltado por otros dos oficiales de menor jerarquía.

-Debo informarles ?tronó su voz-, que después del cruce de misiles nucleares entre Israel e Irán y Siria, los que borraron del mapa a Teherán, Damasco, Tel Aviv y Jerusalén?

Al escuchar la última ciudad estalló un creciente susurro de incredulidad entre los casi cinco mil ciudadanos que rodeaban al oficial.

-¡Entonces era cierto lo que murmuraban los soldados! ?Exclamó el reverendo, dirigiéndose a su esposa que abrazaba a sus hijos -Jerusalén ha sido destruida, se cumplió la profecía escrita?

-¡Silencio, silencio por favor! ?Vociferó el hosco teniente coronel, mientras alzaba sus grandes brazos. Cuando el rumor se apagó continuó:

-Ante el sorpresivo ataque a nuestro aliado Israel, el gobierno de los Estados Unidos de América ?pronunció con palabras marciales-, decidió desembarcar las fuerzas aerotransportadas para defender y rescatar a los sobrevivientes ante el infame posterior ataque de los ejércitos enemigos vecinos. Y Se les ha ordenado, en conjunto con las tropas israelíes, evacuar a todo ciudadano del Estado de Israel que hallen con vida. Se calcula que no sobrevivieron más de un millón? -de nuevo estalló el murmullo-. ¡Silencio, no lo repetiré! Así es, no más de un millón de israelíes, menos de la sexta parte de la población sobrevivió. También estoy perplejo ante las consecuencias de una absurda guerra con armas nucleares ?hizo una pausa. Agregó:

-A los sobrevivientes de las también afectadas Palestina, Jordania, Líbano, y por supuesto de Irán y Siria los más destruidos por la retaliación nuclear Israelí, que en total no superan los cinco millones, según estimativos preliminares, se les ha concedido refugio en Egipto y los países árabes y del norte de África, quienes se han mantenido neutrales en esta guerra suicida?

-¡Vaya al grano coronel, eso que tiene que ver con nosotros, estamos muy lejos! ?interpeló una sudorosa y gorda mujer que no ocultaba la irritación por el cansancio o por el calor y la incomodidad del refugio. Otros se le sumaron elevando igual demanda.

-¡Cállense! ?Ordenó extendiendo las manos un musculoso capitán afroamericano. Uno de los soldados se puso nervioso y desaseguró su fusil. El metálico sonido tuvo un efecto fulminante: el silencio fue tal que se oían hasta las respiraciones.

El teniente coronel miró a los ojos al soldado dudando entre reprenderlo o agradecerle. Optó por continuar hablando:

-El desembarco de nuestras tropas en Israel, ha sido considerado por los grupos islámicos más radicales como una declaración de guerra. Nuestros servicios de inteligencia han detectado dos células terroristas, que cargan sendas bombas nucleares tipo ?valija?, de alto poder, con la misión de detonarlas en dos ciudades de nuestro país? -Hizo una pausa esperando una nueva algarabía, pero nada, por el contrario parecían paralizados por el miedo. Descargó lo difícil de una vez -: ¡Una de las bombas al parecer ha llegado a Charlotte!

Estas palabras zumbaban en los oídos de todos. El terror apareció en las miradas.

-La otra bomba ya fue interceptada por la inteligencia militar de un país sudamericano amigo. Los terroristas capturados son interrogados en este momento. -Nadie lo escuchaba ya, todos imaginaban lo impronunciable: un holocausto nuclear en su bella y tranquila ciudad.

- Señor, yo se dónde se encuentra esa bomba ?murmuró Ethan, mientras halaba un brazo del capitán que estaba a su lado.

 

5

Addis Abeba, Etiopía, primer día del año 2015.

Los gobiernos provisionales de los países de Eritrea, Djibuti, Somalia, Sudán, República Centroafricana y Etiopía, con el ánimo de proteger a sus diezmadas poblaciones nativas más los refugiados israelíes, palestinos y árabes hoy nacionalizados, han decidido aunar esfuerzos y recursos bajo un único gobierno creando una federación de estados, retomando el nombre de Abisinia, en honor del antiguo imperio que alguna vez prevaleció en África. Bajo un régimen parlamentario laico-militar, suprimiendo la intervención de cualquier religión sea esta musulmana, hebrea o cristiana en los asuntos del Estado o de la Justicia, garantizando así la libertad de credo y además, castigando severamente cualquier tipo de segregación religiosa, racial, sexual, tribal o de tipo nacionalista. Otros países como Uganda, Ruanda, Burundi, Gabón, Congo, Angola y Namibia han manifestado la intención de adherirse a Abisinia.

La ?enfermedad de la sangre?, como se le llama popularmente, ha reducido la población mundial a menos de la cuarta parte de los existentes seis años atrás. Pueblos, ciudades y hasta algunos países han quedado deshabitados. Los gobiernos de todo el orbe, bajo el ?estado global de emergencia? decretado por la O.N.U. en sesión permanente en Ginebra, Suiza, han ordenado a sus ejércitos y cuerpos socorristas apilar los cadáveres y enterrarlos en gigantescas fosas comunes o incinerarlos, ante la amenaza de epidemias o pestes.

La mortandad es tal que algunas de las ciudades más populosas del mundo como Beijing, Shanghái, Hong Kong, Yakarta, El Cairo, Los Ángeles, Sao Paolo, y México D.F., se han evacuado por completo, bombardeándolas seguidamente como medida de asepsia. Ninguna megaciudad es habitable en estos nefastos momentos que vive la Humanidad, ha dictaminado la Cruz Roja Internacional.

En su inicio se creía que la ?enfermedad de la sangre? era un virus mutado ante la radiación ocasionada por las bombas nucleares estalladas en el 2012, transmitido como esporas por el viento, ya que poco después de las explosiones, empezó la que se creyó gran pandemia en los cuatro puntos cardinales de manera simultánea. Otros pensaban que era una mutación del supervirus tropical cuyo brote se detectó en Centroamérica, pero esta hipótesis se descartó cuando este pudo ser controlado hace dos años por las misiones de científicos enviados por la O.M.S.

Los animales en cambio parecían inmunes, excepto los simios y macacos que morían por montones al igual que los seres humanos. Así lo informaron los zoológicos y los guardabosques de las reservas salvajes en África, Sur asiático, Centro y Sudamérica.

De esta catastrófica enfermedad se observaba que de cada diez habitantes del planeta uno o dos eran inmunes. De cada millón menos de doscientos mil no enfermaron.

Su verdadera causa, recién descubierta, es verdaderamente apocalíptica.

 

6

Charlotte, Carolina del Norte, verano del 2012.

-¡Uf, este calor cada vez está más insoportable! ?Dijo Ethan-. Voy por un vaso de agua fría.

-Todo viene del Señor y a Él vuelve. Debemos aceptar de buen gusto su Santa Voluntad ?Le amonestó su padre. El adolescente se hizo el desentendido y salió.

El pastor divagaba mientras miraba hacia el horizonte por la ventana de su estudio. No salía del asombro pese a qué sabía que la Profecía se había cumplido: ?La Prostituta, Babilonia (la moderna) caerá??

Su equivocación consistió en el darle una interpretación literal a la antigua sentencia bíblica. ?Cómo pude ser tan tonto?, se recriminaba.

Aquel día, hacía menos de una semana, en el refugio de la Guardia Nacional, en el que mientras el militar les informaba sobre la guerra en el Oriente Próximo y las amenazas de un actos terroristas, la Gran Manzana, la capital financiera del mundo era evacuada totalmente por la inundación del mar, quedaría insalvablemente sumergida, como Venecia y muchas otras ciudades costeras. Era lo inevitable, la consecuencia por el derretimiento polar.

-Era de esperarse, New York, Manhattan era la ?Nueva Babilonia? de la Profecía, en donde estaba el templo mayor del capitalismo salvaje, la ciudad insignia de Occidente, ?la Reina que se había prostituido?? Los enemigos de nuestro país, los que nos detestan y los que nos envidian estarán celebrando ?pensaba en voz alta-. Pero así es la historia, siempre se ha odiado a la nación dominante o al imperio más poderoso, y siempre cada época ha tenido el suyo. Entre el siglo XX y el XXI el odiado papel le había correspondido a la gran nación fundada por unos puritanos labradores inmigrantes de Inglaterra y del resto de Europa. ¿Quién le seguiría después? ¿Japón? No, ya su momento pasó y carecen de recursos naturales. ¿Europa, cómo si ni siquiera han logrado la unidad total? ¿China? ¿Tal vez, pero tendrá la fuerza y el liderazgo suficiente ante estos días confusos y caóticos? ¿Surgirá un nuevo imperio donde menos se imaginan?... ¿Era Ethan, su hijo, en verdad un elegido por Dios? ?Su cabeza le daba vueltas.

-No quiso el coronel creerle a un muchacho de quince años que alegaba haber soñado, justo momentos antes de que lo despertara con su aparición en el refugio, que la bomba no estallaría en Charlotte sino en Las Vegas, Nevada. ¿Y quién creía hoy en día en sueños proféticos? Sólo él y su familia conocían que en el pasado Ethan había predicho por sueños acontecimientos que en efecto sucedían. Como cuando predijo el fallecimiento de su abuela tres días antes de que un rayo la fulminara; o como cuando soñó que una voz le advertía que su hermana no debía dormir en el ático como acostumbraba y, la noche siguiente haciendo ella caso omiso, al bajar hacia el baño rodó por las escalas y se fracturó un brazo. Todos en la familia aprendieron a no dejar pasar por alto sus sueños, pese a que muchos otros no se cumplieron. ¿Entonces, cómo culpar a quienes no creían en él, si hasta el mismo padre a veces dudaba? ?sonrió.

Esa mañana, el teniente coronel llegó hasta la casa del reverendo con el rostro descompuesto. Dándose golpes de pecho les comunicó que se arrepentía hondamente de no haber escuchado a Ethan. Afortunadamente el capitán que lo acompañaba aquel día si decidió corregir el error de su comandante, y por si acaso, informó a las agencias de inteligencia.

Todo lo soñado por Ethan fue correcto: Charlotte no era el objetivo, sino el nombre del hotel en Las Vegas donde se alojaban los terroristas con la bomba. A quienes capturaron. La bomba como no lograban desactivarla la transportaron rápidamente y estallaron en el desierto, lejos de las zonas habitadas.

Trataba de ordenar sus pensamientos. Con todo lo sucedido más la información confidencial suministrada por el militar, tal vez como desagravio o tal vez esperando obtener más predicciones del ?Pequeño Profeta? como lo llamó.

-?Una bomba contra Las Vegas y la otra contra New York ?le confió que la interceptada por los sudamericanos, no quiso revelarle de qué país, iba dirigida hacia la metrópoli ya devastada por las aguas del mar-. Una, la capital de la codicia, del juego; la otra, la capital de las vanidades, del dinero. ?Ciudades del pecado? para los más extremistas o fanáticos de cualquier religión o iglesia, no necesariamente islámica. Pudo haber sido cualquier grupo ultra radical cristiano o secta ortodoxa judía o locos de la Cienciología, o ciertamente los que mal interpretan las enseñanzas de Mahoma. Un puñado de peligrosos chiflados han convertido a los millones de creyentes de una de las grandes religiones del mundo en sospechosos enemigos de Occidente? Cómo me gustaría recordarles que el Profeta Mohamed, inteligentemente o Iluminado por Dios, tomó lo que consideró mejor del judaísmo que aprendió en Medina, después tomó lo mejor de las enseñanzas sobre el cristianismo del monje Sergio, para luego fusionarlo con lo mejor de las tradiciones y creencias del desierto. El judaísmo y el cristianismo eran las raíces, en parte al menos, del islamismo. ¿Quién en su sano juicio querría cortar las raíces de un inmenso árbol para que este creciera más?

-Sin embargo debo aceptar algo ?se dijo-: mi país, la mayoría de mis compatriotas, han caído en la más degradante filosofía del materialismo y en un denigrante estilo de vida. El Dinero se ha convertido en un dios no confeso y el Placer en su religión. Esto es nuestra ruina. ¿En dónde quedó la mística, el respeto, la moral, la laboriosidad y la caballerosidad de nuestros padres y abuelos? ¿A dónde ha ido todo esto que caracterizaba a los estadounidenses que convirtieron este grande país en la primera potencia mundial? La esencia de nuestra gran nación se ha corrompido. ¡Qué tristeza!... ¡Oh, todo está claro, Dios mío! Por supuesto, Jerusalén es una y nada más, por eso perduró hasta nuestros tiempos. En cambio ?Babilonias? fueron muchas: A la original creo que le siguió el Egipto de los faraones, luego Grecia, después Roma? No recuerdo otras, eh? ¿España? Más reciente el Imperio Británico y para con la Segunda Guerra Mundial surgir los Estados Unidos? ¡Todas han caído, cada época ha tenido su Babilonia y ninguna ha perdurado! Todas cayeron porque la riqueza y el poder corrompen la moral, y cuando la moral se pierde muere el Estado. Sí eso es. Así que esto trata de mostrar la Profecía, no es un final definitivo del mundo sino el fin de un ciclo en la humanidad, que se repite una y otra vez? Quienes creen que el Libro de las Revelaciones profetiza un final absoluto del mundo, que se acabará pronto, se equivocan. Nada más trata de advertir, que acaba un ciclo para comenzar otro y así sucesivamente. Lo que Juan, el autor, quiso en su tiempo advertir: la caída de Roma algún día y que entonces el mundo cambiaría, como en efecto se dio.

-Papá, te traje un vaso de agua fría ?irrumpió Ethan. Entrecerrando sus ojos agregó-: ¿Estás bien? Te veo muy pálido.

 

7

Primavera del 2016.

El factor Rh (Rhesus) en la sangre humana se convirtió en el enemigo mortal de su poseedor. Las primeras víctimas se registraron en el segundo semestre del 2012. Una palidez intensa y morir a las pocas horas o días, era como si se tratara de una acelerada leucemia voraz, algunas personas parecían más resistentes que otras, pero al final quien manifestaba los síntomas moría tarde o temprano. La aparición de más victimas fue exponencial en todo el mundo, no había patrón geográfico ni de clase alguna, murió más del 70% de la población humana del planeta en menos de dos años. Otro 15% aproximadamente, a los que misteriosamente el antígeno en su sangre no se activó resistieron, pero no más de cuatro años. Así se estima que un 85% de la población total desapareció.

Siempre lo mismo: empalidecían y en pocas horas morían. Sin quejidos ni gritos, porque no había dolor físico en parte alguna del cuerpo. Angustia, miedo, sufrimiento y desconsuelo por la pérdida de tantos seres queridos era lo común, hasta los niños olvidaron reír. Familias enteras fallecieron. Quienes sobrevivían habían perdido a casi todos sus familiares, algunos no resistieron y recurrieron al suicidio. Bebes quedaban sin padre, madre y hermanos. La gente al caminar o al conducir sus autos debía tener cuidado de no pisar los cadáveres tendidos en la calle? En la Historia ni siquiera las pestes de la Edad Media podían compararse con esta hecatombe.

Algo nuevo en el ambiente tal vez debido a tanta radiación, contaminación, destrucción del ozono, demasiado monóxido de carbono, gases emanados de los volcanes, o a lo mejor la suma de todo lo anterior, activaron estos antígenos como una bomba de tiempo para el cuerpo, pues en cuestión de horas la sangre se disolvía, los linfocitos se multiplicaban con extraordinaria rapidez y anormal crecimiento engullendo a sus primos los glóbulos rojos y demás células del flujo sanguíneo. La palidez era la anunciación de una pronta muerte sin dolor, el único consuelo.

Una enfermedad hemolítica sin causa o detonante aparente. Increíble inclusive para los científicos y biólogos, era como si por miles de años los humanos cargamos con un ?software? secreto de autodestrucción, hasta que llegó el ?usuario? con la clave correcta de activación? ¿O acaso, fue la mano de Dios?

Todo sucedió tan rápido que la Ciencia no alcanzó a desarrollar el antídoto o el remedio a tiempo.

En estos días quedan poquísimos humanos vivos con factor Rh positivo, aislados en laboratorios, algunos voluntariamente y otros no tanto. Ni el sol les permiten ver y el aire que respiran es ultra purificado mezclado con oxigeno, pero siguen muriendo.

Inmunes pues los humanos con factor Rh negativo, independiente del tipo de sangre, complexión física, estado de salud, edad, sexo o raza, parecen ser los destinados a continuar la especie.

Einstein, si viviera, tal vez diría que Dios ha jugado a los dados y éstos fueron los ganadores: Mil millones de humanos, quienes ahora poblaban el planeta Tierra.

 

8

Ultimo día del año 2012.

Muy pocos tienen ánimo para festejar.

El mundo jamás olvidará este fatídico año. Además de las temperaturas extremas registradas en casi todo el planeta, de las sequías e inundaciones; de los monstruosos huracanes y ciclones en el Atlántico, en el Pacífico y en el Indico; del inexplicable gélido invierno y sofocante verano; por no mencionar los fuertes terremotos y las anormales erupciones volcánicas, y del rápido descongelamiento polar que inundó las costas; el Hombre, la especie dizque responsable de La Tierra, en nombre de sus ideas y creencias utilizó su tecnología en contra suya, en contra de todas las especies incluida la propia.

Primero fue el cruce de misiles nucleares en el Medio Oriente, dejando prácticamente inhabitable por años aquellas sagradas tierras. Luego la bomba nuclear que se tuvo que detonar en el desierto del oeste norteamericano. Y hace menos de tres meses, como si la destructividad fuese contagiosa, una guerra fronteriza entre India y Paquistán en la que no vacilaron en utilizar sus armamentos nucleares? Arruinando el subcontinente de la espiritualidad y de la paz, la tierra de Buda y Gandhi. Parece que no sirvieron sus enseñanzas, como no sirvieron las de Jesús y de Mahoma en la Tierra Santa. ?Nadie es profeta en su casa?, bien lo advirtió el Maestro de Galilea hace casi dos mil años.

 

9

Durham, Carolina del Norte, primavera del 2018.

-Gracias Señor del Universo porque me hiciste generoso para compartir lo que se y lo que me enseñaste, lo que tengo y me diste, aunque no lo merezca. Gracias Padre Santo porque me diste sabiduría para iluminar el camino a otros, aunque no tenga la luz suficiente para mí. Gracias Dios Todopoderoso por la iglesia que me diste, aunque la he construido con egoísmo y vanidad. Gracias Creador nuestro por el don de consejo para guiar a quienes me escuchan, aunque muchos de mis consejos no los sigo. Gracias Maestro Divino por mostrarme los errores y equivocaciones que cometo, sin los cuales no aprendería ni evolucionaría. Gracias Dios Maternal por enseñarme la otra Creación y la otra Vida a través del sueño y la Percepción, aunque no entienda bien. Y Gracias Abba por lo que aún no sé ni soy consciente ?concluyó Ethan su oración, mientras su hermano lo acompañaba también de rodillas frente al crucifijo de la pequeña sala.

Ethan e Isaac fueron los únicos sobrevivientes en su familia, gracias a no llevar el factor Rhesus. Al igual que los demás ciudadanos estadounidenses, siguiendo instrucciones del gobierno estatal, se reagruparon en pequeñas comunidades, en los pueblos mejor dotados con recursos hídricos, alimentarios e higiénicos, como Durham, Greensboro, Fayetteville, Petersburg y otras poblaciones a lo largo del Roanoke.

Los dos hermanos ocuparon una de las cientos de casas abandonadas, en buenas condiciones, de Durham, ciudad recién elegida como capital del Estado, en sustitución de la evacuada Raleigh.

Ethan, quien todavía no cumplía los 21, se había convertido en uno de los líderes más escuchado de las Carolinas y Virginia, gracias a su reconocido don de la profecía y carismática personalidad pese a su natural timidez. Lo llamaban ?Pequeño Profeta?.

Cuando su padre falleció en el 2012 tomó su lugar en la iglesia, su fama atrajo miles de feligreses y curiosos. Ante los calamitosos años siguientes, después de la seguida muerte de su madre y su hermana mayor, reorganizó su iglesia en Durham, la que hoy cuenta con un popular canal de televisión gratuita para todos los estados de la costa sureste. Su hermano Isaac, talentoso y muy simpático orador, no sólo lo apoyaba en todos los sentidos sino que hasta le redactaba los famosos sermones y discursos políticos. Pero las ideas, decisiones y órdenes provenían de Ethan.

Ese domingo, el primero de la florida estación, se disponía a dar su homilía desde el gran templo a todos sus televidentes.

-¿Estás seguro? ?preguntó vacilante el imberbe Isaac.

-Así debe ser, lo he soñado. Creo que es un mensaje Divino. Además tiene su sentido ?respondió suspirando Ethan.

-Pero a los políticos y militares tal vez no les guste.

-Ya veremos.

Salió con un impecable traje azul oscuro, micrófono en mano, las cámaras lo enfocaban ante las ovaciones de sus miles de partidarios presentes en el gran templo. Levantó su mano izquierda para pedir silencio:

-¡He tenido un sueño! ?dijo con su suave voz, sin saludo protocolario ni nada por el estilo, un lujo que su fama le permitía y un ardid aprendido de su padre: ?mientras más sencillo y breve el discurso mejor, omite lo innecesario y siempre al grano?, le había aconsejado repetidamente-. Así es, esta semana mientras dormía tuve un sueño: Se me mostró el mapa de los Estados Unidos y una voz me dijo al oído: ?Ya está restablecido el Reino de Abisinia, ahora debes restablecer la Nueva Israel aquí en las Carolinas? -hizo una pausa premeditada. Exclamaciones entre el público-. Y me dijo más cosas que no puedo compartir, por ahora ?esta última frase le serviría de trampolín para lanzarse con el audaz objetivo-. He reflexionado mucho en estos días sobre este inquietante sueño, como otros que ustedes saben he tenido, y éste al igual que los anteriores, lo puedo distinguir como un Mensaje Divino ?otra pausa. Conocía muy bien que en el arte de la oratoria las ideas importantes impregnan más cuando van en un sándwich donde los panes son las pausas.

-Israel literalmente es una antigua gran nación y fue un país hoy destruido por la profetizada guerra nuclear. Pero Israel en el sentido bíblico es ?el pueblo de Dios?, es decir todos los creyentes, no sólo los seguidores de Jesús de Nazaret, sino todos los que de una u otra manera creemos en Dios -se formó una cuchicheo al terminar esta frase. Ethan, agitó ambas manos tratando de apaciguarlos-: ¡Escúchenme, por favor! Les dije que he reflexionado mucho sobre este Mensaje. Sí? y sigo siendo cristiano, ¡eh!, no lo duden. Pero también tenemos que aceptar que la Verdad no es exclusiva de la religión cristiana, menos de una iglesia? -Se alzaron las voces. Gritó-: ¡CALLEN Y ESCUCHEN, NO DEJEN QUE EL DEMONIO DEL EGOÍSMO, DEL PREJUICIO Y DEL ORGULLO CIEGUE SUS CORAZONES! ?Nunca antes lo habían escuchado gritar, lo que tuvo el efecto esperado inmediato, silencio-.

-Ni los bautistas, ni los católicos, ni los evangélicos, ni los metodistas, ni los episcopales, ni los mormones, ni ninguna de las iglesias o grupos cristianos poseemos la Verdad Absoluta. Ni tampoco las otras religiones como los musulmanes, los hebreos, los budistas, los hinduistas ni las demás son dueños de la Fuente Única. Escúchenme esto: ¡DIOS NO TIENE RELIGIÓN! ?Gritar una vez era raro en el Pequeño Profeta, pero dos era anormal, todos estaban asombrados no sólo con sus palabras sino con su nuevo estilo-. Lo repito: Dios no tiene religión alguna. Dios no creó ninguna religión, fueron los hombres. Las religiones son de los hombres no de Dios. Jesús, Hijo de Dios para nosotros, no creó el cristianismo fueron sus discípulos que eran hombres y así cada iglesia dentro del cristianismo ha sido creada por uno o varios hombres, llámeseles profetas, maestros, discípulos o santos. Igual en las otras religiones, Mahoma fue un hombre, Abraham fue hombre, Buda fue hombre y así en cualquiera que busquen. Es más, Dios es de todas y de ninguna religión, es el Dios hasta de los que no creen el Él ?se empezaron a lanzar exclamaciones de aprobación-. Y me atrevo a aseverar que todas las religiones monoteístas, al menos las más antiguas y conocidas, tienen algo de la Verdad. De lo contrario no hubieran perdurado, ?Lo que no viene de Dios no perdura?. El judaísmo tiene tres mil años, el budismo y el taoísmo como dos mil trescientos, el hinduismo es más antiguo todavía, el cristianismo dos mil, el islamismo mil cuatrocientos? Si no revelaran a Dios, al Verdadero, ¿habrían perdurado tanto tiempo? ¡Cuidado con denigrar de las diferentes a la nuestra tan fácilmente, no vaya y sea que denigremos de la Voluntad Divina! ?Indicó hacia el cielo.

-Ahora sé, creo verdaderamente, que Dios ofrece muchos caminos para llegar a Él. Jesús dijo: ?Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida?, pero nunca se autoproclamó como el único camino, ni negó que podían existir más caminos. No olvidemos que Él nació y murió como judío, oraba y visitaba el Templo como judío, y junto con sus apóstoles guardaba los preceptos judíos pese que cuestionaba algunos. Además incluyó a los no judíos, a los gentiles como los llamaban y a los samaritanos dentro de ?Su Reino?. También dijo: ?El que me siga se salvará?, pero nunca dijo ¡UNICAMENTE SE SALVARAN LOS QUE ME SIGAN Y LOS DEMÁS NO!

-¡CIERTO! ?Berreó una entusiasta mujer a la que otras voces concordantes siguieron.

Un viejo y mofletudo reverendo sentado en primera fila, con los ojos a punto de desorbitársele por lo que escuchaba se paró tratando de refutarle, pero Ethan con una mano inquisidora y fiera mirada no se lo permitió:

-¡No voy a entrar en discusiones teológicas! Dios me habló y sólo a Él obedezco. La Teología es también un invento de los hombres no de Dios. Por eso nunca los hombres se pondrán de acuerdo, porque discuten y quieren imponer sus ideas no las de Dios.

-¡Sí, sí, adelante Maestro! ?vociferó un corpulento fiel. No pasó por alto que era la primera vez que lo llamaban ?Maestro?.

Levantando sus brazos retomó el sermón:

-Israel somos todos, los hijos de Dios, los frutos de su Creación, somos el pueblo de Dios sin importar el culto o rito practicado, sin importar la raza o la nación. Pero Israel como territorio, como país, tristemente ha sido arrasado. Dios ahora quiere que un nuevo territorio sea el símbolo de la nueva humanidad, de los mil millones de supervivientes que hoy habitamos la Tierra, de los escogidos para repoblarla y tal vez colonizar esta galaxia en el futuro. El Creador quiere una Nueva Israel aquí en América, donde hoy existen los estados de Carolina del Norte y del Sur, un territorio libre, abierto a todos los cultos, a todos los humanos del Nuevo Ciclo ?agitando su puños exclamó con fuerza-: ¡UNA NUEVA ISRAEL, NACERÁ HOY AQUÍ!

 

10

Estado Vaticano, otoño del 2013.

Por primera vez en la historia moderna de la Iglesia Católica, un sencillo presbítero sin faja cardenalicia había sido elegido Papa en un milagroso cónclave celebrado tres meses atrás, el padre Pedro, un carismático y muy popular sacerdote mexicano de humilde procedencia descendiente de mayas, de cuarenta y nueve años, quien adoptó el pontífice nombre de Juan Pablo III.

En un exiguo cónclave, por tanto cardenal fallecido no sustituido, no lograban ponerse de acuerdo sobre quién sería ante los tiempos apocalípticos el sucesor más adecuado del Gran Teólogo, como denominaba la prensa al recién extinto Papa. Una mañana, a los siete días de agotadoras sesiones, en medio de una acalorada discusión, el vitral de uno de los grandes ventanales de la Capilla Sixtina se rompió misteriosamente, asustando a los cardenales quienes buscando con la mirada la causa del estruendo vieron como una paloma blanca se posaba en una mesa cerca a la entrada de la sacristía, donde todos los días ponían los diarios más importantes del mundo y revistas católicas para los conclavistas. Un suspicaz cardenal español se acercó lentamente hasta la paloma, el ave en vez de volar empezó a picotear una revista abierta que tenía bajo sus patas, miraba al impresionado cardenal y volvía a picotear la página; se acercaron otros cardenales, siguió picoteando la misma página y de nuevo los miraba ladeando su cabecita. Todos coincidieron las miradas en la página donde picoteaba: exactamente contra la cara en una foto del polémico padre Pedro, cuyo titular rezaba ?La Iglesia debe cambiar de acuerdo a los tiempos, dice el padre Pedro?.

Y el cambio empezó el mismo primer día de su pontificado. Concedió a los sacerdotes y obispos, a discreción, el uso de la tradicional vestimenta ceremonial en las misas, bautismos y demás ritos, la podían reemplazar por el formal traje con el clerical cuello o el atuendo cotidiano, de acuerdo al clima y las costumbres de las zonas o culturas donde predicaban. Pero los más relevantes cambios fueron: el permitirles el matrimonio y, el más debatible, autorizó la ordenación de mujeres sacerdotes.

La gente se había vuelto más espiritual, se había volcado de nuevo sobre la religión. Buscaban la respuesta a lo que ocurría, lo que no comprendían, en Dios. La Iglesia Católica, en especial sus más liberales prelados y sus más notables curas, eran ahora los líderes más escuchados por los sobrevivientes, principalmente en América Latina y Europa, y Juan Pablo III brillaba como el máximo guía. Ante el temor las ovejas dispersadas regresaban a su redil en busca de la protección del Pastor.

Como en toda situación crítica o catastrófica el hombre saca lo mejor o lo peor de su corazón.

En varios países, en aquellos con poca presencia del estado y de las autoridades o tal vez con menor cultura cívica, se presentaba caos, vandalismo, invasiones a la propiedad privada y saqueos. El dinero parecía no tener valor, se había retornado a las épocas del trueque. Había escasez de productos y servicios, pues las empresas, bancos, supermercados, etc., de un momento a otro contaban con menos de la cuarta parte de su personal. Muchos andaban armados ante el temor de ataques; la policía y las fuerzas militares también tenían diezmados sus efectivos. El miedo y la paranoia eran la actitud generalizada. Numerosas ciudades estaban siendo abandonadas. Algunos se habían convertido en nómadas, iban de pueblo en pueblo o simplemente huían al campo.

Pero también en muchos lugares se observaba la cooperación, la colaboración de los ciudadanos, había orden y disciplina. Los vecinos se ayudaban entre sí, el desconocido transeúnte asistía al moribundo, grupos de voluntarios se organizaron para recoger y dar sepultura a los millares de cadáveres, cuerpos inertes de familias completas frecuentemente eran hallados.

Juan Pablo III en lo que llamó ?el centrar la Fe?, convocó a los católicos a entablar comunión con El Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo, tres en Uno que es Dios, y sólo a Él se le debe adorar, a nadie más. A no concederle tanta importancia a la santería y recordó que la Madre de Jesús merece veneración pero no adoración, a no perderse en discusiones vanas sobre la virginidad de María o sobre la tan controvertida existencia de los hermanos de sangre del Galileo, de poca importancia en la Fe pero que separaba a las iglesias cristianas. Recordó que la Iglesia Universal tiene como fin sublime el divulgar el Evangelio de Jesús de Nazaret, sus enseñanzas, no es una iglesia para adorar semidiosas y semidioses milagreros, ni tiene como propósito los ritos, ceremonias, reglas, normas, dogmas rígidos ni tradiciones litúrgicas arcaicas. Que la tolerancia hacia las otras religiones y creencias era un deber cristiano y no una señal de debilidad; ?todos los dedos de las manos no son iguales, pero pertenecen a un mismo cuerpo?, repetía en sus homilías. También insistía que era obligación de todo buen cristiano el ayudar a sus semejantes en las circunstancias adversas en vez de actuar egoístamente o peor aún, el aprovecharse para beneficio propio. Era un Papa para revolucionar la fe, o más bien, para regresarla a sus orígenes. Ciertos viejos jerarcas y los curas más conservadores se rasgaban las vestiduras, pero los laicos, que aumentaban cada día de modo asombroso, lo apoyaban en su doctrina. ?La renovada Iglesia Católica es de los laicos y para los laicos?, dijo en su más reciente sermón y selló así el designio de su pontificado. Las iglesias anglicana, episcopal, ortodoxa griega y rusa se unificaron de inmediato con Roma; otras luteranas y evangélicas manifestaron igual intención.

Ahora proponía ?el centrar el Hombre?:

-?El error fue de prioridades mal elegidas ?señalaba en la esperada homilía dominical desde el altar bajo el cielo de Roma en la gran plaza central del Vaticano-. Fue equivocado anteponer el desarrollo económico y tecnológico a la armonía con la Naturaleza. El Hombre primero debe vivir en fraternidad con la Naturaleza, debe proteger y mantener limpia su casa, la Tierra, el Universo, la Creación de Dios, y en función de esta armonía debe venir el desarrollo económico, tecnológico, social y cultural para todos...

Había llegado el ?Pedro? que reunificaría y modernizaría la Iglesia de Cristo. La nueva ?Roca? sobre la que ésta se reconstruiría.

 

11

Sede de la Comunidad de Nueva Israel, Estados Unidos, verano del 2052.

-¿La Humanidad ha cambiado o sigue siendo la misma pese a todo lo acaecido? ?Repitió Ethan, el Pequeño Profeta, que ya nada de pequeño tenía, un hombre maduro. Mientras ponía sobre la mesa el vaso de agua con hielo del que había tomado un par de sorbos-. Tal vez todavía es muy temprano para saberlo, creo que el cambio apenas está en sus inicios. Cuarenta años es mucho para un ser humano pero es apenas una fracción de segundo para el Cosmos. Sin embargo, lo cierto es que la Nueva Humanidad va en otra dirección, hacia la que partimos los mil millones de habitantes, los escogidos, los que no llevábamos la marca del factor Rh, después de un doloroso aprendizaje. Aprendimos que por encima del interés individual está el interés colectivo, aprendimos que por encima del interés económico está el interés por la Vida y por la Naturaleza; aprendimos que por sobre las fronteras está la hermandad, que por sobre las razas está la humanidad; aprendimos que no estamos solos en el mundo sino que somos una especie más, que el Planeta no es del Hombre sino compartido con el Hombre; aprendimos que las ideas y las creencias no son tan importantes como para imponerlas o defenderlas, son nada más eso, sólo ideas y creencias; aprendimos que por arriba de las religiones y sus dogmas está la aproximación del Espíritu de cada uno de nosotros, de cada Ser, con Dios.

Los cientos de asistentes al gran auditorio, jóvenes en su mayoría, lo escuchaban con atención.

-Y todavía seguimos aprendiendo ?continuó-. Ya conocemos de humanos dotados con extraordinarias capacidades y dones de la Percepción, la otra herramienta con que se dotó al Hombre, desechada por la anterior civilización, a la que equivocadamente nada más le interesó la Razón. Estamos redescubriendo la Percepción, miles de años después de abandonarla. Las más fenomenales capacidades humanas que muy antiguas civilizaciones sí conocieron, pero que la anterior descalificaba como de ficción o paranormales o ?psíquicas?, resurgen hoy. Ahora conocemos que el raciocinio o la conciencia o la inteligencia no es el principal fruto del árbol mental. Fuimos más allá y al fin vimos que había mucho más, tal y como estaba escrito que hemos sido creados ?a Su imagen y semejanza?? en capacidades. ¡Y lo que nos falta por aprender!

Hizo de nuevo una pausa para beber otro sorbo de agua. Le pareció escuchar un susurro, la voz de su hermano Isaac, quien hacía casi veinte años vivía en África, en la hoy poderosa Federación de Abisinia, como el embajador de Nueva Israel. Aunque Nueva Israel no era propiamente un país, sino un gran estado dentro de los Estados Unidos de América, fruto de la unión de los antiguos estados de las Carolinas y una parte del territorio de Virginia, después de unas contundentes pero tranquilas elecciones unificadoras y de reforma constitucional en el 2019. Ethan nunca ha sido su gobernador ni se interesó por cargo político alguno, más bien se convirtió en el líder o guía espiritual de la comunidad, reorganizó su iglesia como una colectividad ecuménica a la que bautizó ?Comunidad de Nueva Israel?. Isaac era algo así como un embajador honorario.

De nuevo escuchó la voz de su hermano que susurraba: -¡Ethan, vamos?!

 

12

-¡Ethan, despierta! ?el rubio infante Isaac, con una traviesa sonrisa entre sus dos característicos hoyuelos, estrujaba a su hermano mayor quien yacía profundamente dormido en su cama en la habitación que compartían-. ¡Ethan, vamos?! ?Volvía a sacudirlo del brazo-. ¡Abreee yaaa looos ooojos! ?Jugueteaba forzándole a abrir sus párpados.

Por fin, Ethan despertó.

-¡Eh!.. ¿Qué hora es?

-Ya son las cinco de la mañana, debemos salir para el aeropuerto en una hora. Recuerda que hoy regresamos, ¡parecías como muerto! ?Rió Isaac. Agregó chasqueando los dedos-: Papá vino hace cinco minutos a despertarnos, pero tu?

-¿Qué día es hoy?

-¡Oh, mi Dios! Estabas en otro mundo, ¿cierto?

-Sí, estaba soñando. Tuve un sueño muy largo y muy extraño, lo viví como si fuera la realidad. Parecía una película?

-Luego me cuentas ?interrumpió-. Vamos levántate y vístete, no tenemos mucho tiempo. Y es ocho.

-¿Qué dices, cuál ocho? ?Bostezó.

-Me preguntaste la fecha, tontín ?acompañó esta palabra con un diciente gesto de su cara-. Pues que hoy es martes ocho de julio del año 2008. El día que regresamos a Carolina del Norte, nos vamos de Colombia.

 

Epílogo

Teherán, Irán, julio 9 de 2008. Agencias de noticias AFP y EFE:
Irán probó misiles de largo alcance, capaces de alcanzar Israel

"Se trata de un importante mensaje a los enemigos que amenazan con atacar las instalaciones nucleares iraníes", afirmó el coronel Hosein Salami, comandante de la Fuerza Área iraní.

Salami, citado por el canal de televisión 'Al Alam', subrayó que el principal objetivo de las maniobras es "mostrar las capacidades, la preparación y el desarrollo de la industria defensiva de Irán", y advirtió a "los enemigos" que "no cometan errores".

Los ensayos iraníes incluyeron el Shihab-3, con cabeza de una tonelada y un alcance de hasta 2.500 kilómetros, con el que podrían atacar numerosos objetivos en Oriente Próximo.

Además de los Shihab 2 y 3, fueron probados los modelos Fateh (conquistador) y Zilzal (terremoto), según los medios de comunicación oficiales.

Los ensayos, que incluyeron aviones sin piloto para misiones de combates y reconocimiento, tuvieron lugar durante las maniobras que los 'Guardianes de la Revolución Iraní' llevan a cabo desde el lunes pasado en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, en la entrada de esa vía marítima.

En esos ejercicios, los más importantes desde hace varios meses, participan efectivos de la fuerza naval y aérea de los Guardianes, o 'Pasdarán', considerados como la columna vertebral del régimen islámico de Teherán.

Los ejercicios iraníes comenzaron un día después de que unidades navales de Estados Unidos, el Reino Unido y Bahrein realizaran maniobras en el Golfo y el estrecho de Ormuz, espacio que los militares iraníes amenazaron con bloquear si su país es atacado.

El gobierno estadounidense tiene firmados acuerdos de cooperación defensiva con las monarquías petroleras árabes del Golfo. Varios de esos países acogen bases militares norteamericanas en sus territorios o en sus aguas jurisdiccionales.

Estados Unidos, cuya Quinta Flota tiene su principal base en Bahrein, ha afirmado repetidamente que protegerá el estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, ya que por allí salen a diario entre 16 y 17 millones de barriles de petróleo para cubrir un tercio de las necesidades del mundo.

El presidente de E.U., George W. Bush, ha afirmado que prefiere la vía diplomática para solucionar el conflicto con Teherán por las actividades nucleares de este país, aunque Washington nunca ha descartado la opción militar.

Los militares iraníes endurecieron el tono de sus amenazas desde que hace tres semanas circularon informaciones sobre la posibilidad de que Israel estuviera preparando un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes.

'Un gesto de mala voluntad'

El portavoz del gobierno alemán Thomas Steg lamentó que Irán responda a los gestos "de buena voluntad" de las grandes potencias con ensayos de misiles y llamó a ese país a renunciar a "cualquier tentativa de intimidación".

El portavoz recordó que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania entregaron recientemente una propuesta de cooperación a Irán y lamentó que la respuesta haya sido "un gesto de mala voluntad".

Por su parte, la Secretaria de Estado de E.U., Condeleezza Rice, advirtió que la prueba de un nuevo misil por parte de Irán demuestra que la amenaza del régimen de Teherán "no es imaginaria".

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, llamó este miércoles a sostener una "diplomacia agresiva" hacia Irán, acompañada de sanciones económicas.

Irán "debe ser objeto de sanciones económicas así como de una diplomacia directa. Debemos tener una diplomacia agresiva que, desafortunadamente, ha faltado desde hace varios años", dijo Obama.

"Hemos constatado que durante los años de Bush las exportaciones estadounidenses hacia Irán han aumentado", dijo Obama, señalando que "eso es un error" porque "envía mensajes contradictorios".

***FIN***

Por favor comparta este artículo:
Pin It

Bienvenido a la comunidad de escritores, poetas y artistas del mundo.

 

Aquí podrá darse a conocer, conocer a otros, leer, disfrutar, compartir, aprender, educarse, educar, soñar y vivir el mundo de fantasía que hay en todo artista.

 

¿Quién sabe? ¡A lo mejor también es uno!

Lo más leído

Están en línea

Hay 520 invitados y ningún miembro en línea

Concursos

Sin eventos

Eventos

Sin eventos
Volver