-El desembarco de nuestras tropas en Israel, ha sido considerado por los grupos islámicos más radicales como una declaración de guerra. Nuestros servicios de inteligencia han detectado dos células terroristas, que cargan sendas bombas nucleares tipo ?valija?, de alto poder, con la misión de detonarlas en dos ciudades de nuestro país? -Hizo una pausa esperando una nueva algarabía, pero nada, por el contrario parecían paralizados por el miedo. Descargó lo difícil de una vez -: ¡Una de las bombas al parecer ha llegado a Charlotte!
Estas palabras zumbaban en los oídos de todos. El terror apareció en las miradas.
-La otra bomba ya fue interceptada por la inteligencia militar de un país sudamericano amigo. Los terroristas capturados son interrogados en este momento. -Nadie lo escuchaba ya, todos imaginaban lo impronunciable: un holocausto nuclear en su bella y tranquila ciudad.
- Señor, yo se dónde se encuentra esa bomba ?murmuró Ethan, mientras halaba un brazo del capitán que estaba a su lado.
5
Addis Abeba, Etiopía, primer día del año 2015.
Los gobiernos provisionales de los países de Eritrea, Djibuti, Somalia, Sudán, República Centroafricana y Etiopía, con el ánimo de proteger a sus diezmadas poblaciones nativas más los refugiados israelíes, palestinos y árabes hoy nacionalizados, han decidido aunar esfuerzos y recursos bajo un único gobierno creando una federación de estados, retomando el nombre de Abisinia, en honor del antiguo imperio que alguna vez prevaleció en África. Bajo un régimen parlamentario laico-militar, suprimiendo la intervención de cualquier religión sea esta musulmana, hebrea o cristiana en los asuntos del Estado o de la Justicia, garantizando así la libertad de credo y además, castigando severamente cualquier tipo de segregación religiosa, racial, sexual, tribal o de tipo nacionalista. Otros países como Uganda, Ruanda, Burundi, Gabón, Congo, Angola y Namibia han manifestado la intención de adherirse a Abisinia.
La ?enfermedad de la sangre?, como se le llama popularmente, ha reducido la población mundial a menos de la cuarta parte de los existentes seis años atrás. Pueblos, ciudades y hasta algunos países han quedado deshabitados. Los gobiernos de todo el orbe, bajo el ?estado global de emergencia? decretado por la O.N.U. en sesión permanente en Ginebra, Suiza, han ordenado a sus ejércitos y cuerpos socorristas apilar los cadáveres y enterrarlos en gigantescas fosas comunes o incinerarlos, ante la amenaza de epidemias o pestes.
La mortandad es tal que algunas de las ciudades más populosas del mundo como Beijing, Shanghái, Hong Kong, Yakarta, El Cairo, Los Ángeles, Sao Paolo, y México D.F., se han evacuado por completo, bombardeándolas seguidamente como medida de asepsia. Ninguna megaciudad es habitable en estos nefastos momentos que vive la Humanidad, ha dictaminado la Cruz Roja Internacional.
En su inicio se creía que la ?enfermedad de la sangre? era un virus mutado ante la radiación ocasionada por las bombas nucleares estalladas en el 2012, transmitido como esporas por el viento, ya que poco después de las explosiones, empezó la que se creyó gran pandemia en los cuatro puntos cardinales de manera simultánea. Otros pensaban que era una mutación del supervirus tropical cuyo brote se detectó en Centroamérica, pero esta hipótesis se descartó cuando este pudo ser controlado hace dos años por las misiones de científicos enviados por la O.M.S.
Los animales en cambio parecían inmunes, excepto los simios y macacos que morían por montones al igual que los seres humanos. Así lo informaron los zoológicos y los guardabosques de las reservas salvajes en África, Sur asiático, Centro y Sudamérica.
De esta catastrófica enfermedad se observaba que de cada diez habitantes del planeta uno o dos eran inmunes. De cada millón menos de doscientos mil no enfermaron.
Su verdadera causa, recién descubierta, es verdaderamente apocalíptica.
6
Charlotte, Carolina del Norte, verano del 2012.
-¡Uf, este calor cada vez está más insoportable! ?Dijo Ethan-. Voy por un vaso de agua fría.
-Todo viene del Señor y a Él vuelve. Debemos aceptar de buen gusto su Santa Voluntad ?Le amonestó su padre. El adolescente se hizo el desentendido y salió.
El pastor divagaba mientras miraba hacia el horizonte por la ventana de su estudio. No salía del asombro pese a qué sabía que la Profecía se había cumplido: ?La Prostituta, Babilonia (la moderna) caerá??
Su equivocación consistió en el darle una interpretación literal a la antigua sentencia bíblica. ?Cómo pude ser tan tonto?, se recriminaba.



