Y poco a poco comencé a moverme,
Sacando fuerzas donde pensé no existían.
Y apareció de nuevo la esperanza,
Sacándome de un mundo sin sentido.
Y cuando me encontré de nuevo entre los vivos,
Y reconocí de nuevo el bien y el mal,
Y vi firme a mi lado la esperanza,
Reconocí que todo lo había hecho mal.
Queriendo vivir por siempre en lo bello,
Tuve que la maldad entera recorrer.
Así conocí el Cielo y el Infierno.
Y el Purgatorio me ayudó a comprender.
La vida no es vida sin lo malo,
La vida no es vida sin el bien.
Tampoco es estar en medio de la balanza.
El mal y el bien hacen lo que la vida es.
Jueves 6 de Febrero del 2003






