pasión
y te deseo
y entro en ti,
mientras con tu boca
trazas rayas rojas en mi cuello
y me hace cosquillas tu aliento,
y arañan mi espalda
las uñas rojas de tu deseo,
y sientes con locura
la caricia violenta y profunda de mi sexo,
y te confundes
y piensas que te quiero,
y no te importa,
y al final gritas y te desmayas,
y quedas adherida a mi cuerpo,
tejiendo una enredadera
con todos tus miembros,
y yo trato de librarme de ti,
despegando con ternura
tu sudoroso cuerpo
y me equivoco de nuevo
y pienso que...
tal vez te quiero.




