El adjetivo

Es una parte variable de la oración que acompaña al nombre o sustantivo para calificarlo o determinarlo. El adjetivo concuerda con el nombre en género (masculino o femenino) y en número (singular o plural).

Adjetivo, parte variable de la oración que acompaña opcionalmente al sustantivo. De acuerdo con lo anterior el adjetivo es de dos clases:

1.         Adjetivo Calificativo

2.         Adjetivo Determinativo

El adjetivo calificativo

Este adjetivo por lo general está después del nombre, no siempre, y expresa una cualidad o defecto del sustantivo; niña estudiosa, perro bravo, casa enorme, monstruo horrible, dama bondadosa; en estos ejemplos va después del nombre. Veamos algunos ejemplos donde aparece después: gran hombre, buena suerte, blanca nieve, negro porvenir…

Cuando aparecen antes del sustantivo pueden tomar la forma corta (apocopada); mal hijo, buen día, gran problema.

El adjetivo toma el mismo número que el del sustantivo, ya que ha de establecer la concordancia con él. Los adjetivos que en singular terminan en vocal átona forman su plural añadiendo una -s; los que en singular acaban en consonante o en vocal tónica, lo hacen añadiendo -es.

Algunos adjetivos se han formado a partir de palabras primitivas que originalmente no tenían esta categoría gramatical, pues eran sustantivos, adjetivos o verbos: Colonia, colonial; trigo, trigueño; azul, azulado; amar, amable; correr, corredor, cantar, cantador, perro, perruno, ángel, angelical.... Otros se han formado a partir de dos palabras primitivas: barbilampiño, agridulce.

Grados del adjetivo

Casi todos los adjetivos (los que señalan propiedades o características cuantificables) pueden presentar su cualidad en diferentes grados de intensidad o plenitud para mostrarla tal cual es, para establecer una comparación entre dos elementos o para potenciar al máximo la cualidad del adjetivo. De acuerdo con la intensidad el grado puede ser:

1.         Positivo: El grado positivo presenta la cualidad del adjetivo en su término medio, sin ponerla en relación con ninguna otra: alegre, bondadoso, sincero, bonita, fea, sucia, esplendorosa, aplicada, jocoso…

2.         Comparativo:

a.         De inferioridad: presenta la cualidad estableciendo la inferioridad de uno de los sustantivos con relación al otro: Juliana es menos  habilidosa que Cristina; los gatos son menos fértiles que los ratones, el carro de mi tio es de menor calidad que el de mi padre…

b.         De igualdad: equipara las cualidades o defectos de dos nombres: es tan bonita como la hermana, son igual de horribles estos dos vestidos; como es la madre de hospitalaria  así es la hija… Es posible reconocerlos por las palabras ta, como, igual, semejante, etc.

c.         De superioridad: El grado comparativo presenta la cualidad del adjetivo en relación con otra, estableciendo su superioridad: Gonzalo es más veloz que Roberto, El tigre es más pesado que el león…

NOTA: Más, tan y menos son adverbios, adyacentes del adjetivo al que acompañan; el segundo término de la comparación se establece mediante otros marcadores, los nexos conjuntivos comparativos que y como

Superlativo: El grado superlativo expresa la cualidad en su más alto grado, marcando una relación absoluta (superlativo absoluto). Es el límite máximo de la cualidad. En algunos casos este grado se da por:

            los adverbios muy, extraordinariamente, enormemente, altamente, extremadamente: Muy especial, enormemente listo: extraordinariamente bello, enormemente amplio, altamente tóxico

          los prefijos archi-, extra-, requete-, super-: Requetelimpio, superinteligente. Archimillonario, extraoficial, requetedulce,

          los sufijos -ísimo o -érrimo: listísimo, celebérrimo.

El superlativo puede ser también relativo, si expresa la máxima cualidad de algo o alguien en relación con otras personas, animales o cosas de un grupo determinado: Sonia es la más simpática de mis amigas (de superioridad), Juan es el menos complaciente de la clase (de inferioridad). Muy es incompatible con la terminación -ísimo: muy buenísimo.

Procedentes del latín, en español se conservan comparativos y superlativos irregulares que conviven con las regulares correspondientes. Así, del bueno surge el comparativo mejor y el superlativo óptimo, que pueden alternar con más malo y muy malo. Los demás comparativos y superlativos irregulares son:

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