Libertad de prensa

Suena bonito, ¿cierto? Dos de los preceptos más importantes acuñados por la sociedad occidental durante el siglo XX, llevados a su apoteosis teórica durante el XXI. Libertad y prensa. Autonomía de la palabra como un apoyo y base de la democracia que, de acuerdo a muchos, es el pilar del mundo civilizado moderno. Lástima que se ha quedado sólo en teoría y palabras bonitas. Nada más.

Cada vez que veo abogar a un periodista que trabaja en, de o para algún medio de información por la “libertad de prensa”, me desgañito de la risa por el cinismo de lo que los medios denominan “libertad”. Cada vez que veo a alguien que trabaja como “free press” o “free lance” darse golpe de pecho, gritando voz en cuello que “es la prensa más libre que se puede encontrar”, me muero de la ira y la impotencia por la manipulación a la que someten estos periodistas a su público.

Cualesquiera que sean, sin importar el color con el que se tiñan, el país donde trabajen, el medio en que se encuentren, la política y/o credo que profesen y civilización que pertenezcan, los medios de información y por ende los periodistas, jamás serán “libres” en su pensar y/o decir. LA PRENSA LIBRE NO EXISTE. Por lo menos en el período que conozco de la historia del periodismo (desde más o menos siglo XIX, hasta el 20 de junio del 2017, fecha en la que escribo esto), puedo afirmarlo sin temor a equivocarme.

Como entrada al análisis, veamos los significados de la Libertad (1):

definicion libertad

De los doce puntos que definen “libertad”, los puntos 1, 2, 3 y 7 se ajustan a nuestra interpretación de “libertad”.

Como la “Libertad de Prensa” no forma parte de la RAE, encontré dos definiciones relevantes. La primera es de la UNESCO (2):

definicion libertad prensa unesco

Esta definición es más bien denigrante: lleva a los medios al nivel de “perro guardián”, señalándoles su sitio… Todo perro (o animal de compañía) es libre hasta los límites que traza su amo… ¿cierto? Y en seguida define muy bien algunos de los límites (pero no todos) para el “perro guardián” como son las censuras y las autocensuras, entre otros.

La segunda definición es más académica y es la que más aplica al tema (3):

definicion libertad prensa academica

Lo triste de esta definición es que es un oxímoron, ya que dentro de la misma reconocen tres problemas para la existencia de la libertad de prensa: “censura previa, acoso, hostigamiento”. La prensa “es garantía de derechos”, siempre y cuando exista otra garantía que garantice la garantía de la prensa… ¡Ridículo! (Perdón por las redundancias).

Lo cierto es que ambas definiciones de libertad de prensa, implícitamente reconocen la dependencia de muchos factores para su existencia. Pero la verdad es que estos factores son tantos, que cualquier tipo de acción de un medio de información o periodista independiente, inmediatamente accionará cualesquiera de los mecanismos de censura debido a la esclavitud de la INFORMACIÓN de los controles más importantes para evitar que una utópica prensa libre de a lugar. Veamos algunos ejemplos.

 

La prensa, esclava de la economía

Tanto el periodista como el medio de información dependen la economía y necesitan de un flujo económico para subsistir. Tan solo hace falta comprender que:

1. Nos encontramos en una economía de mercado. (Traducción: la utilidad por encima de todo)

2. El capitalismo salvaje domina el mundo. (Traducción: se vale cualquier medio para obtener la utilidad).

3. La información es mercancía. (Tiene un valor económico que DEBE derivar en una UTILIDAD para el que la recopila, organiza, edita y lleva al público).

4. El medio de información, para subsistir, requiere competir con un capitalismo salvaje en una economía de mercado.

5. El periodista que trabaja en un medio, para subsistir, debe alinearse con los intereses (políticos, económicos y culturales) del medio para el que trabaja.

6. El periodista que trabaja como “free lance” o “free press” igual, para subsistir, debe alinearse con los intereses (políticos, económicos y culturales) del medio que le comprará su escrito.

Por ende, cualquier periodista, medio de información, político e incluso el simple mortal que lee el resultado de los trabajos de los ilustres comunicadores, que hablan de la libertad de prensa, se equivocan por lo menos en cuanto al significado que implica la palabra LIBERTAD, ya que, al formar parte de los engranajes de la economía de mercado y capitalismo salvaje, esa LIBERTAD está coartada por la dependencia económica de aquellos que proveen de capital (dinero) a los medios de información y por ende, a los periodistas. Y… ¿quién ha de morder la mano que te alimenta? Aquellos que lo han intentado han pagado con creces su error. ¡Qué más ejemplo que la historia del periódico colombiano El Espectador, que sugiero leer! (4) Y ejemplos como este hay muchos.

 

Los medios son buenos hijos para con sus padres

Seguramente algunos han oído hablar del “lineamiento político” de un medio. Esa frase por sí sola coarta cualquier posibilidad de “libertad de prensa”. Medio de información o periodista que tenga un “lineamiento político”, de ninguna forma puede ser “prensa libre”. Su voz y voto está limitado por su agenda. Lamentablemente, ningún medio de información es libre de un lineamiento.

Por regla general, un medio de información importante pertenece y/o tiene deberes para con un partido político o una ideología. En Colombia esta tendencia es muy clara en cualquier medio de información a tal punto, que entre ellos pueden darse guerras informativas para, de una manera sutil, ensalzar o destruir la imagen de algún personaje, institución o cualquier mortal. A nivel internacional es muy fácil detectar esta agenda en medios como CNN (Estados Unidos), RT (Rusia), El País (España). Las noticias siempre estarán teñidas de un solo tono y todo lo que contravenga ese tono, no llegará a las planas de estos medios. Esto implica auto censura, y bloqueo predeterminado de un tipo de información para con su público. (5) El resultado es que los "perros guardianes" de sus respesctivas democracias comienzan a mostrarse los dientes, después a ladrar y por último se ensarzan en sangrienta batalla de desinformación y manipulación de su público. ¿Acaso esto entra en el concepto de libertad de prensa? No lo creo.

Cualquier tipo de información que de forma directa o indirecta toque de alguna forma el lineamiento político del medio, será censurada por el editor o manipulada para que, aunque se presente la noticia al público, genere un clima de opinión acorde con la agenda política del medio de información. Esto es muy fácil de ver en los medios de información llamados “tradicionales”.

Los medios de información más chicos, con una trascendencia menor en la historia patria del público al que van dirigidos, también sufren del mismo inconveniente, pero en menor escala. Sus dueños también tienen un lineamiento, aunque les cueste admitirlo, que siempre nublará su buen juicio e imparcialidad a la hora de emitir información y, por ende, aplicándole una forma de censura previa.

 

Cultura y fe, las madres de todos los prejuicios

Cualquier ser humano, desde el más degenerado hasta el más erudito, tiene una identificación cultural. También profesa una fe, incluso si no la profesa (creer que no se cree, es ya un tipo de fe). Estos dos pilares de la personalidad crean barreras que implican una autocensura a la hora de emitir una opinión o redactar un tipo de información.

Nuestra cultura, de plano, nos obliga a aceptar una realidad como cierta y, en el mejor de los casos, tachar de dudosa cualquier otra; en el peor, rechazarla de plano. Tal vez el ejemplo más fácil para la coyuntura actual, es la implicación de la fe musulmana en los actos terroristas que sacuden el mundo occidental. Muchos de mis colegas periodistas (doy fe de ello por experiencia propia) no pueden hablar imparcialmente del islam y de los musulmanes. No pueden controlar su ira al hablar al respecto. De antemano para ellos el islam es culpable y por ende cualquier noticia o información que sale de sus bocas y plumas, ya va cargada de veneno y no puede considerarse como “prensa libre”, por contener prejuicios y ser parcializada.

Este tipo de ejemplos se pueden ver en cualquier lado. En el mundo de la información deportiva es igual de fácil detectarlas. Más cuando los comentaristas deportivos narran un partido de fútbol entre la selección de su país y otro… ¿Alguno es capaz de ser imparcial? ¡Claro que no! ¿Qué tiene que ver esto con libertad de prensa? Fácil: parcialización de la información, lo que es un tipo de autocensura. Pero es normal; inherente a cada ser humano.

Aún más fácil es verlas en el enfrentamiento de los medios orientales y occidentales en cuanto a la fe. El islam y el cristianismo. ¿Qué periodista cristiano es capaz de no censurar a un periodista musulmán y viceversa? Los medios, tanto de un lado como de otro, se escandalizan demostrando lo “culpables” que son los “otros”, manipulando su público a placer, sin tener siquiera facultades teológicas para hacerlo… Y después tienen el cinismo de preguntar ¿por qué es que nos odian?

¿Qué libertad de prensa es más libre o imparcial en cuestiones de fe? ¿cristiana? ¿hebrea? ¿musulmana? Ninguna. Eso es seguro. Incluso los países que se consideran laicos y permiten todas las religiones, tienen una principal cuya fe o sus bases, profesará cualquier medio de comunicación y los periodistas que en él trabajan (así no profesen esa fe) se verán en la obligación de “moldear” sus artículos de acuerdo a ella.

 

¿Cuándo la libertad de expresión se convierte en libertinaje?

El término “libertad de expresión” es la base fundamental de la libertad de prensa. Si vamos a las definiciones de la RAE, al principio del artículo, veremos que esas libertades conllevan una responsabilidad. Lo malo es que la RAE no puede definir esas responsabilidades, ya que tienen diferentes matices de acuerdo a los lineamientos políticos, culturales, religiosos, cívicos y de sentido común de los que los aplican.

Quizás el caso más simbólico de la libertad de expresión tergiversada y llevada al libertinaje lo vimos (y lo vemos) con el semanario satírico Charlie Hebdo (6). ¿Hasta qué punto utilizar como sátira a personajes considerados santos por millones de personas (me refiero a cristianos, musulmanes y todas las demás religiones) es libertad de expresión? ¿Quién define los límites a la libre expresión de los periodistas? ¿Es necesario? Personalmente, creo que sí.

Desafortunadamente, los periodistas modernos, en su mayoría, carecen de sentido común (7). La falsa creencia de libertad de expresión los ha llevado a insultar de forma grave las creencias de otros periodistas, comunidades, naciones y culturas. Lo que ha llevado la misma reacción de la contraparte. Esto de ninguna forma entra en las definiciones de Libertad de Prensa definidos al inicio del artículo. Igualmente insultan a su propio público, negando de manera deliberada esa misma libertad de expresión, al hacerse dueños exclusivos de la misma.

Ejemplo: No he visto ni un solo artículo, desde la carrera presidencial en Estados Unidos del 2016, sobre aquellos votantes que eligieron a Donald Trump como presidente, en los medios tradicionales tanto en Colombia como en Estados Unidos. (8) De ninguna forma podemos hablar de “libertad de prensa” en este caso. Escudarse en la “libertad de expresión” para únicamente mostrar el lado negativo de un personaje, ignorando de forma deliberada a aquellos que lo eligieron, de ninguna forma puede considerarse periodismo, sino una meditada manipulación de la información. Y estamos hablando de aquellos medios que venden la idea al público de que son “libres” … (de conciencia).

Lo más grave de la "libertad de expresión", es que cada quien traduce "libertad" de acuerdo a sus lineamientos personales, políticos, culturales y trata de imponerlos a los demás. Y más grave aun, cuando son los mismos periodistas, "defensores" por excelencia de la la libertad de expresión, los que la convierten en el 99% de los casos en libertinaje, escudándose en la libertad de prensa y por ende conviertiendo la libertad de prensa también en libertinaje. Y cuando la libertad se convierte en libertinaje, deja de ser libertad por el tufillo a dictadura de pensamiento que destila, ya que convierte en "esclavo" a la contraparte.

 

La realidad

No es fácil aceptar una realidad diferente a la que nos forjamos y/o en la que creemos. No es fácil para un periodista decir la verdad, por más que lo quiera, por más que esté dispuesto a sacrificar todo por hacerlo. Hemos visto algunos casos de cuando se quiere de verdad ser “prensa libre” (caso Assange) o acudir a la prensa para que el público conozca la verdad (casos Snowden y Chelsea Manning). Y hemos visto las consecuencias y el precio que han tenido que pagar por ello…

Toda información tiene un precio. Y los dispuestos a pagarlo se cuentan con los dedos. Esos son los casos de verdadera “prensa libre”. Los que cobran por la información, de ninguna manera entran en la definición de “prensa libre”. Para que un periodista o medio sea libre, debe ser filántropo. ¿Cuántos filántropos conoce?

Para cerrar, quiero dejarlos con una imagen respecto a dos “escándalos” de periodistas colombianos, ambos reconocidos y con amplia experiencia en el mundo de los medios, quienes tuvieron el desliz de reconocer en público, de manera implícita, qué tan libres son los medios de información: Vicky Dávila y Felipe Arias (9).

periodistas

 

¿Todavía cree en la prensa libre?

 

 

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(1) Foto tomada a www.rae.es. Definición de la palabra “libertad”. Consulta realizada el 20/06/2017.

(2) Foto tomada a http://www.unesco.org/new/es/office-in-montevideo/comunicacion-e-informacion/libertad-de-expresion/libertad-de-prensa/. Consulta realizada el 20/06/2017.

(3) Foto tomada a https://www.significados.com/libertad-de-prensa/. Consulta realizada el 20/06/2017.

(4) URZOLA GUARÍN MELISSA. “Pluralidad informativa: el camino hacia el periodismo “ideal”.”. 31 de enero de 2008. Pags 44-48 y 85-87. http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis13.pdf

(5) El ejemplo reciente más claro de este bloqueo informativo, omisión y tergiversación se dio durante El Maidán en Ucrania. Unos periodistas lo llamaban “golpe de estado” e “injerencia”, otros “revolución” y “democracia en acción”. http://www.evgenyzhukov.com/index.php/opinion/242-el-periodista-en-la-guerra-de-la-informacion

(6) https://es.wikipedia.org/wiki/Charlie_Hebdo. Consulta realizada el 20/06/2017.

(7) “El sentido común son los conocimientos y las creencias compartidos por una comunidad y considerados como prudentes, lógicos o válidos. Se trata de la capacidad natural de juzgar los acontecimientos y eventos de forma razonable”. http://definicion.de/sentido-comun/. Consulta realizada el 20/06/2017.

(8) Los principales medios de información occidentales, de manera deliberada, omiten información, entrevistas y noticias sobre los estadounidenses que votaron por Donald Trump. Es como si ellos no existieran y Trump fue elegido por los rusos (o esa es la idea que venden los medios de comunicación). Nadie sabe ¿qué impulso a la mitad de los habitantes de Estados Unidos a votar por este personaje?

(9) Imagen tomada del grupo de Facebook: https://www.facebook.com/auvnoesgrancol/

 

 

Junio 20 de 2017

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