Castigo

Mi nombre es Felipe y algunos de cariño me llaman “Pipe”.

Tengo 9 años… Y hoy me encuentro en mi alcoba “castigado”.

Este es el único lugar donde me encuentro seguro.

Aunque es un poco frió y a veces húmedo en este sitio siempre hablo conmigo.

Hoy, ya que estoy aquí solo -por mi castigo- aprovecho el tiempo para contar la pesadilla que viví anoche.

Era ya muy tarde y me encontraba esculcando mis sueños.

De repente escuche un estruendo de la puerta… el cual me despertó enseguida.

Estuve siempre alerta de lo que pasaba allá afuera.

Era mi padre… quien para variar venia borracho, el ya no vive con nosotros pero cada vez que viene, mi mundo se revuelca por completo – no es que no lo quiera- siempre que esta en casa pasan cosas malas.

Mi madre, me quiere mucho – y yo a ella – es la única persona en la que confió.

Y a la que le cuento mis maravillosas historias de ficción que llegan a mi mente.

Ella siempre me dice que soy un loquito y a veces hasta me lo creo.

 Anoche mi padre llego a discutir con Ma –como le digo de cariño- el ¿por que?, no lo se, siempre pelean por esas cosas de adultos que nunca entiendo, y en realidad no quiero entender nunca.

Desde mi refugio seguro escuchaba gritos y esas palabras que dice Ma que no se deben decir, ¿por que mi padre se las repite tanto a ella?... abrí un poco la puerta para observar que pasaba y les cuento que mi padre, le daba de puños a Ma, la empujaba y tiraba contra las paredes, sentí mucha furia pero sabia que contra el no podría hacer nada, tenia que guardar silencio, pero me fue imposible calmar mi llanto, el me escucho y se acerco a mi con una cara de furia, sabia que yo estaría involucrado en sus problemas – y así fue – me llevo hacia donde estaba mi madre y nos arrincono a los dos, yo abrazaba a Ma mientras esperaba que no pasara nada malo. El me decía que dejara de “Chillar”  pero no podía calmarme, mi madre lloraba junto a mi y su expresión me hacia sentir mas triste.

Ayer sentí, lo que sienten los luchadores de box – me gusta verlo por la tele – un puño furioso se estrello contra mi cara… me duele mucho y mi ojo aun esta hinchado, creo que así solucionan los problemas los grandes – a mi no me gusta – además de esto mi padre me envió para mi cuarto, mi castigo fue por haber llorado – eso creo – intentare no volver a llorar pues mi carita es la que sufre… ojala papa no volviera, para que así Ma y yo seamos felices por siempre.

Camilo Rojas

 

Comentar