El amor, otro punto de vista

Este es el contenido de una charla que hice a un grupo de mujeres maltratadas. Madres, esposas, hermanas, hijas... de hombres con problemas de adicción.

Este es uno de los temas que más ha causado polémicas en la historia de la humanidad. De pronto es el que mayores discusiones, problemas, controversias, uniones, entendimientos, desazones, alianzas, etc. Ha promovido desde que el mundo es mundo. Se dice y se repite que el AMOR mueve el mundo pero ¿Qué es el amor?

Nunca se han podido poner de acuerdo los seres humanos para definir este sentimiento que despierta tantas emociones. Una cosa dicen los filósofos, otra los religiosos de las diferentes creencias, los poetas nos muestran otra cara del amor, los optimistas lo ven en una forma distinta de los pesimistas y, en definitiva, los hombres y las mujeres lo sienten desde su propia visión de género.

Cada persona tiene formada una imagen muy personal y respetable de lo que considera que es este sentimiento. Una madre tiene en mente que el amor es lo que siente por sus hijos; el músico escribe un poema al ser amado y le pone música, eso es el amor para él. Para los creyentes de las diferentes religiones el único amor verdadero es el que se siente por ese SER SUPERIOR en el cual creen. El fanático de lo que sea centra sus emociones en la patria, su equipo, su religión, sus ídolos, etc. Y para cada uno de los anteriores, eso es el amor totalizante y verdadero.

Lo único que se puede afirmar con certeza es que el amor es un sentimiento presente en todos los seres humanos y que se manifiesta en diferentes formas y con distinta intensidad. Acá debo hacer un paréntesis. Escuchamos hablar de buenos sentimientos y malos sentimientos. ¡Cuáles son cuales? Parece que los buenos son los que están de acuerdo con nuestra forma de pensar y de sentir y los malos sentimientos son aquellos que nos hacen sentir rechazo. Debo recordarles que no existe una persona 100% buena ni 100% mala y que lo bueno y lo malo dependen de variadas circunstancias. El azúcar es bueno y necesario para el organismo de la mayoría de los seres humanos pero, si lo consume un diabético, puede entrar en estado de coma y fallecer.

Hace unas líneas afirmé que el amor es un sentimiento, eso no tiene discusión. Ahora hago otra afirmación: el amor es atracción; si unimos las dos afirmaciones podemos decir que el amor es un sentimiento que ocasiona atracción. Casi siempre se da por sobre entendido que es una atracción entre dos seres de sexo opuesto. Si está más allá de esta posibilidad comienza a debilitarse la aceptación, o debe decirse, más bien ¿la tolerancia?

Me excusan si le doy un rodeo al tema. Es que como no hay una definición exacta del amor, debo abordar el tema desde diferentes puntos de vista. El amor es un término equívoco en el sentido de que lo acomodamos según las conveniencias. Cada uno escoge el que más le conviene y olvida que los otros tienen sus propias valoraciones; y la forma en que viven sus emociones es personal y, posiblemente, diferente de lo que sentimos nosotros.

La madre siente amor por sus hijos; el esposo debe sentirlo por su esposa y viceversa, cada uno por su pareja; todos con la patria; el mundo entero por un Dios, Ser Supremo o como se le conciba; entonces ¿por qué tanto desamor? El desamor es lo contrario del amor, es la ausencia de atracción, de sentimiento y no debe confundirse con el odio que es resentimiento, rabia en contra de algo o de alguien. El desamor no es odio, es falta de amor, es un vacío de afecto, de sentimiento, de emociones.

En diferentes grupos de terapia se habla a los asistentes de defectos de carácter y enfermedad de las emociones. Estamos enfermos de las emociones. Entonces, ¿estamos enfermos del amor? En cualquier momento nos enfrentamos a lo que sentimos y encontramos emociones y sentimientos confusos. Si no entendemos que es el amor ¿cómo podemos afirmar  que estamos enfermos de él o por causa de él?

El amor no es sólo la atracción física. La bonitura se acaba pronto y esa idealización del amor es la que hace que las parejas no duren. El amor es más profundo y va más allá de la atracción y el sexo. El amor es una suma de factores que no se dan sueltos; por eso es tan difícil abarcarlo, definirlo, ubicarlo en pocas palabras.¿Por qué se malinterpreta el amor?  Por la idea distorsionada que se tiene de él. Desde pequeños nos han educado en la creencia de que el amor es entregar todo sin recibir nada a cambio, más bien sin esperar nada a cambio. Eso se graba en el cerebro y enfrentamos la vida con la imagen romántica de un amor que no espera nada cuando en realidad si esperamos que nos correspondan con la misma intensidad y con la misma fuerza que estamos queriendo.

Es muy difícil, casi imposible que dos personas sientan lo mismo, que vibren en la misma frecuencia al unísono. Está comprobado científicamente que ni siquiera los gemelos idénticos son tan idénticos. Aparentemente son iguales, se formaron del mismo espermatozoide con el mismo óvulo pero, las diferencias espirituales, emocionales, sentimentales son enormes y, a medida que pasan los años, estas diferencias se agrandan. Entonces, si dos seres que compartieron el vientre materno y nacieron con pocos minutos de diferencia no sienten igual, ¿Por qué esperamos que una persona, que ni siquiera es de la familia, se identifique con nosotros?

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