SÍ - NO

Finalmente, la suerte está echada, por fin se pensionaron los más sanguinarios líderes de los más atroces crímenes de lesa humanidad que han masacrado a la nación colombiana durante más de 50 años; ya viejos, enfermos y tapados en plata sobre todo, culminan su vida facinerosa mediante la cual no se les faltó un solo delito por cometer e inician una nueva vida durante la cual prometen ser excelentes legisladores y jueces porque no hay trampa ni fechoría que no dominen a la perfección.

El tránsito de grandes personajes responsables de delitos atroces a grandes personajes defensores del pueblo colombiano sí que es una garantía para los nuevos delincuentes, quienes encontrarán comprensión y apoyo en los nuevos conceptos de principio y honor promulgados por los ahora prohombres de la patria.

Esta extrañísima justicia era muy lógica y previsible puesto que no hay pena en el mundo, suficiente  para compensar el terror que ha padecido la nación colombiana en general bajo el ruido de las metrallas, el estallido de las bombas, la explosión de las minas, el horror del secuestro, el desplazamiento de campesinos y el interminable etcétera.

Sin embargo, que además de tener que aceptar semejante condición, tan amarga y cruel, haya que concederles los espacios y las tribunas que  tanto criticaron y reprocharon manipulando con el cuento de que es para seguir defendiendo al pueblo, pero ahora sacando pecho y de frente al mundo, también habrá que  manosearlo con la esperanza de la paz para que pueda parecer, al menos, imaginable.

Por eso ahora sí tenemos al menos la esperanza de que por fin haya una ley seria que castigue a los violadores de mujeres y niños puesto que ellos han sido las figuras más relevantes de este horroroso flagelo en el país, ellos sí con toda su experiencia y conocimiento sobre el tema podrán hacer campañas de educación y prevención de este cruel  estupro.   O ¿quién mejor que el violador para defender y proteger a la mujer violada?, ¿quién mejor que un reclutador de niños para proteger y defender a los niños de cualquier tipo de abusos?.

Aunque proclamadores del comunismo, con miles de millones de dólares escondidos según el ex fiscal encargado Doctor Jorge Perdomo en los distintos medios de comunicación, ni tienen con que reparar a sus víctimas, ni con que pagarle a sus combatientes, muchos de los cuales fueron reclutados niños y en contra de su voluntad.  Pero la secases de estos nuevos millonarios también hay que maquillarla para poderla pasar. 

Ahora los ex delincuentes vienen a trabajar por el pueblo colombiano y eso implica la noble reparación a sus víctimas pero por cuenta del bolsillo del pueblo colombiano.  Como si fuera poco en un gesto de honradez hay que pagarle también a sus combatientes porque la plata que les dejó el narcotráfico, los secuestros, las extorsiones, etc. está bien escondida destinada exclusivamente a engrosar las arcas de los nuevos capitalistas pensionados, es decir, que la gran millonada es para unos pocos.  Entonces el desangre nacional será, de aquí en adelante, desde la legalidad del estado legítimo y soberano…

Definitivamente probamos y comprobamos al resto del mundo que el capitalismo es muy atractivo, pero es muy costoso y para disfrutarlo hay quienes hacen lo que sea para conseguir el dinero que les permita gozarlo, y nos absorbe a todos.  El cuento del  comunismo con todo y su justicia social, que se lo coman los más pendejos porque ese es simplemente un nombre elegante para justificar las atrocidades por medio de las cuales se busca poder y riqueza…  fama y dinero eso nos mueve a todos los seres humanos en todas partes del mundo y al abrigo de cualquier teoría…

Comentar