A ti que no comprendes

Ni soy equilibrada ni soy conformista
ni quiero el mejor coche sin la mejor de las sonrisas
Ni sin sol ni sin sonetos,
parece rimar la osadía,
de querer soñar sin suerte,
bajo un manto de añil celeste.
 
Que mi vida sea mía,
es decisión mía,
que mi destino sea mi alegría,
está en manos hoy, de mi misma.
Que querer rosas,
no es sólo cosa,
de batidos de fresa.
Perdoname pues, por el atrevimiento,
de solicitar un beso, sin vencimiento,
ayer abrí nuestra última botella,
esta vez, brindar, no estará de más.

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