Ahora

Ahora te presiento
leve e inefable, flotando trasparente
en el viento del sur,
que me trae tu aroma de hierba creciendo
como una sabana infinita
en que se extiende tu cuerpo palpitante.
tus senos de alabastro
y esos ojos profundos, como un mar de presagios.

Y eres luna
en la hierba que crece,
en la fragante madrugada
de nuestros sueños,
hilos prístinos, de encantado aroma
que embriaga en la voz de tus palabras
entonces siento el tacto de tus manos
sobre mi pecho...

La dicha apenas presentida,
el vaho del aire
que me habla de tus besos,
el fuego de tus carnes palpitando
como un volcán volátil
que me espera
en el filo de la aurora,
la noche de tus piernas
anhelantes.
llamando desde el ignoto remoto
el grito de la carne forjadora,
son entonces los claveles de tus pechos
quienes me guían cayendo
justo al triangulo de tu cintura
que arde como la brasa del mundo
acumulada, lenta y poderosa como el fuego,
y la lava primitiva...
ahora recuerdo que nunca naceré
si no muero, en la eternidad telúrica
de tus salvajes besos!
vamos pues mujer, a la muerte
de la carne,
para renacer del fuego,
fuego contra fuego
iluminara la Aurora!!

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