La amiga que se fue

Cómo hemos cambiado amiga.
Ya no somos los niños juguetones
ni tampoco esos payasos solitarios,
compañeros afanosos de aventuras.

Recuerdo cuando caminábamos descalzos
y también cuando nos cobijábamos
y también cuando regalábamos risas;
y con cuanto amor me llamabas tu amigo.

Cómo extraño esas noches de ocio y labor
donde aprendíamos a defendernos en la carrera;
donde un cigarro amansaba nuestra fatiga
y una cocina era testigo de nuestras recetas.

Cómo extraño los pellizcos con que me castigabas
y el abrazo sofocante con que me asfixiabas
y las miradas tuyas que me seguían por horas,
que me observaban sin saber lo que pensabas.

Cómo extraño tus manos tocando mis manos
y tus pies durmiendo cerca los míos
y tu brazo que se entretejía con mi brazo
y tu cabeza que buscaba a mi hombro.

Cómo extraño esa galleta en dos partida
y ese taxi que entre los dos pagábamos.
Y ése diminutivo con que me nombrabas,
cómo extraño lo bien que antes me tratabas.

Cómo extraño tu inocencia y tu aprecio,
cuando no había precio a tu compañía,
cuando las mentiras eran un juego solamente,
cuando el cariño no era una limosna.

Cómo extraño ese interés que tú me dabas.
Porque siendo amigos tú me honrabas,
en tu mente y no en tu orgullo yo presente
sin indiferencia congelada ahora en tu razón.

Cómo extraño a esa amiga que se fue,
la que me dijo que un día yo cambié,
sin saber que una paranoia injustificada era
y que un desdén no necesario nos alejaba.

Quizá nuestra confianza fue un error cuando te quise,
porque te fui honesto en mis palabras como siempre.
Y si callé fue por respeto mas no por desaprecio;
sólo pedía que me oyeras como en la banquita de tu parque.

No quise más excepto ser tu amigo compañero,
ése que contigo no filosofaba pero hablaba
ése que de lejos te cuidaba pero jamás te celaba
ése que de ti aprendía y en el vacío te enseñaba.

No sé  porqué me tratas como ahora me tratas,
esa madurez que pregonas tanto te está maltratando.
Sigo aquí callado esperando que entres por mi puerta
como esa niña que lloró y saltó conmigo toda la vida.

(Del Poemario: Acerca de mi Mejor Amiga)

Comentar