Lámpara mágica

Si alguna vez, por pura casualidad,
Llegase yo la lámpara mágica encontrar,
No sé en verdad que pediría,
Tan sólo una cosa que mi mente no deja tranquila.

Si uno fuera el deseo concedido,
Ya lo tengo en mi mente concebido.
Pero si más de uno se me pueda cumplir,
Con seguridad no sabría que cosa pedir.

Yo no sueño con riquezas,
Ni tampoco con poder.
Estas cosas por si mismo
Uno las tiene que obtener.

¿Ser alguien exitoso?
Tampoco de esto hay necesidad.
Y aunque es el sueño de todos,
También con esfuerzo se tiene que lograr.

Nada material pediría yo al genio,
Ni riquezas, ni fama ni poder.
Quizás vivir en un lugar tranquilo,
Donde nadie me moleste vivir bien.

Quizás pediría la paz para el mundo,
Más esto ni un genio lo puede lograr.
El hombre está tan corroído,
Que a sí mismo terminará por matar.

Quizás pediría que se acabe el hambre,
Que exista alimento en abundancia y variedad.
Pero sé que el hombre se las ingeniaría
Para todo ese mercado acaparar.

Tal vez pediría que tan sólo reine el amor.
Más es algo irrealizable
Ya que esto debe nacer en el corazón.

Pediría de pronto una vida sencilla,
Pero es una forma fácil de vivir.
Se debe tomar el toro por los cuernos
Y no vivir huyendo de él.

La conclusión es muy sencilla:
Nada existe que un genio pueda lograr.
Quizás lo logre por un momento,
Pero el hombre destruiría
Lo que el último construiría sin chistar.

Así que mejor hay que vivir con fuerza
Y recordar que nada proviene del azar.
Que todo se puede lograr en esta tierra,
Tan sólo requiere un esfuerzo personal.

jueves, 08 de junio de 2000

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