Identificarse Registrar

Identificarse

LA BARCA ASALTADA.

Conozco una barca, una barca con mucha tripulación por cierto, esta barca hoy es asaltada, pero sus tripulantes colaboran con sus asaltantes, esta barca es la Iglesia, la cual navega en el río de la vida; Hace mucho tiempo, la tripulación de esta barca cayó en gran desobediencia porque esta tripulación es de dura cerviz y no quisieron oír ni perseverar en la fe que es por sufrimiento, y quisieron buscar la fe que no es por sufrimiento; Hace mucho tiempo esta barca navegaba el río de la vida en forma correcta; Porque el río de la vida se navega contra la corriente y no a favor de la corriente, esta barca navegaba contra la corriente, bajo sufrimiento navegaba, bajo persecución navegaba, bajo tormenta navegaba, navegaba hacia arriba porque buscaba la cabecera del río, y se negaba a buscar la desembocadura del río, pues sabía en ese entonces, que si llegaba a la desembocadura del río de la vida, el río de la vida se terminaba, y las aguas caerían al mar, y se convertirían en aguas saladas, pero si navegaba contra la corriente el río de la vida no tendría fin, porque llegaría a la fuente, donde el agua de la vida no deja de fluir nunca.

Pero como era de esperarse, los asaltantes no se hicieron esperar, porque todos los ríos buscaron desembocar en el río de la vida, porque todos buscaban vida, y desembocaron todos los ríos del mundo en el río de la vida, en el río de la vida desembocó el río de la Política, el río de la ambición, el río de la costumbre, el río de la tradición, el río de la ciencia humana, el río de la Teología, el río de la Filosofía, el río de la Escatología, el río del entretenimiento, el río de la fama, el río del juego, el río del progreso, y muchísimos ríos más desembocaron en el río de la vida. Entonces el río de la vida se volvió más ancho por las nuevas aguas que cayeron en él, entre más largo es el río hacia abajo más ancho se hace, porque todos los ríos que van surgiendo en el mundo siempre buscan desembocar en este río.

La barca navegaba el río corriente arriba, cuando bajaron piratas del río de la Política primeramente, y vieron que la barca que navegaba contra la corriente en este río de la vida contenía objetos de mucho valor para ellos, tenía cosas de muy interesante utilidad para ellos, entonces fueron a la barca y lanzaron sus cuerdas para atar la barca de la Iglesia, penetraron sus piratas en la barca y la asaltaron, pero no la soltaron, y la barca de los piratas de la Política halaba en remolque la barca de la Iglesia a favor de la corriente  del río de la vida, pues los piratas del río de la Política navegan a favor de la corriente del mundo, y se dirigen hacia un final estrepitoso; Luego bajaron los piratas del río de la tradición e hicieron lo mismo, vieron intereses en la barca de la Iglesia y la asaltaron, luego bajaron piratas del río de la Teología e hicieron lo mismo, luego bajaron piratas del río de la filosofía e hicieron igual con la barca de la Iglesia, bajaron piratas del río de la ambición, piratas del río de la prosperidad, piratas del río de la perversidad, piratas del río de la lujuria, piratas del río de la vanidad, piratas del río de la escatología, piratas del río de la astrología, piratas del río de la idolatría, en fin, bajaron piratas de todos los ríos que buscaron desembocadura en el río de la vida, y todos estos piratas ataron a la barca de la Iglesia, y la empezaron a halar a favor de la corriente del río de la vida; Entonces, los tripulantes de la barca se vieron debilitados, otros, aquellos que no querían remar contra la corriente pero querían ir dentro de la barca se sintieron contentos, porque ya no remarían más, pues, sencillamente se dejarían arrastrar por los barcos piratas que los habían asaltados, ellos estaban contentos, porque irían dentro de la barca sin necesidad de hacer mucho esfuerzo, navegarían sin agitar sus brazos, navegarían mientras eras remolcados por otros, y decidieron reposar, y acomodarse a la nueva forma de navegación que había venido a ellos; Ellos se dijeron: “Esta es ayuda de Dios, Dios nos quiso dar paz, Dios nos trajo tiempo de bonanza” y decidieron guardar sus remos.

La palabra del Señor dice “Judá ha ido en cautiverio a causa de la aflicción y de la dura servidumbre;  Ella habitó entre las naciones, y no halló descanso;  Todos sus perseguidores la alcanzaron entre las estrechuras” (Lam. 1:3) La Iglesia pues, está en cautiverio desde hace mucho tiempo, desde el tiempo en que el primer barco pirata nos asaltó, desde el tiempo en que nuestros perseguidores nos alcanzaron en las estrechuras, y ¿Cuáles son esas estrechuras entre las que fuimos alcanzados? Estas estrechuras fueron nuestras debilidades, estas estrechuras fueron nuestras ansias de ver un día en que no hubiera persecución, estas estrechuras fueron nuestro cansancio por la dura y cruda persecución que de una u otra forma se libraba contra la Iglesia, caímos en la debilidad y en el agotamiento de las fuerzas de la voluntad, y en lugar de pedir fuerzas de arriba, pedimos fuerzas de abajo, y entonces, nos fue ofrecida la paz de la tierra, y nos fue propuesto aquella tentación de la que fue objeto nuestro Señor Jesucristo, nos fueron otorgados reinos y paz, y la Iglesia ¿Qué dio a cambio? La Iglesia otorgó pleitesías al enemigo, y se rindió a los pies del enemigo, y comenzó la Iglesia a edificar el mundo, el mundo que más bien debía destruir.

Su palabra nos relata “Sus enemigos han sido hechos príncipes, sus aborrecedores fueron prosperados,  Porque Jehová la afligió por la multitud de sus rebeliones;  Sus hijos fueron en cautividad delante del enemigo” (Lam. 1:5) Entonces, pues, nuestros enemigos fueron hechos príncipes nuestros, por lo cual reafirmo lo que muchas veces he afirmado “En manos de impíos hemos sido entregados” Son los impíos quienes hoy gobiernan la Iglesia, a quienes los tripulantes de la barca ven como grandes hombres de Dios, ellos son los enemigos que han venido a tomar el control de esta barca, pero los tripulantes de la barca de hoy, ellos han nacido en esta cautividad, y se sienten cómodos ir navegando a favor de la corriente, se sienten bien conducidos por sus líderes, porque ven en sus líderes a grandes personajes, porque sus líderes son personas respetadas por el mundo, entonces confían en que si el  mundo los ve con respeto y reverencia, es porque son buenas personas, y, claro, para el mundo son buenas personas, porque son personas con ética, con moral, con valores, y estos elementos son los que contribuyen a la edificación de este mundo; Estos hombres, en manos de quienes hemos sido entregados, y quienes han sido hechos príncipes entre la Iglesia, son los que han conducido a la Iglesia para que ésta dé frutos de moral, de ética, de valores, de tradiciones, y estos son los frutos que la Iglesia ha dado hasta hoy gracias a la dirección en que se ha enrumbado o más bien en que ha sido enrumbada; estos son los frutos de la Iglesia hasta hoy, y estos frutos son buenos para el mundo y para el hombre del mundo, pero para Dios, estos son malos frutos, aberrantes frutos; porque Dios esperaba que diésemos uvas, y hemos dado uvas silvestres. Uvas hemos dado, pero son uvas silvestres, de modo que la moral, la ética, los valores, y todas las cosas por las cuales la Iglesia se esfuerza en producir y reproducir hasta hoy, son simplemente uvas silvestres, son, pues, estos frutos, parecidos a los frutos que Dios esperaba pero no son los frutos que Dios esperaba, son frutos buenos para el mundo, pero malos para Dios; Porque Dios espera que nosotros demos uvas dulces, y las uvas dulces son dones espirituales, fe, amor, paz, paciencia, temor de Dios, sabiduría, entendimiento, ciencia de Dios, para conocer las profundidades y los misterios del Señor; Pero nunca conoceremos los misterios de Dios mediante la moral, mediante la ética, mediante los valores, porque estos son frutos de la carne y para la carne, y Dios no se revela a la carne sino al Espíritu, por lo tanto, es el espíritu que debemos edificar y no la carne, es la Iglesia que debemos edificar y no el mundo. Despertemos entonces, porque quienes nos gobiernan (Hablo de la Iglesia) son nuestros enemigos, y sus panfletos, sus manuales, sus decretos, sus concilios, sus resoluciones, y sus planes no edifican a la Iglesia, sino que edifican al mundo.

De loco muchos me catalogan, pero mi intención es hacer despertarlos, todos van como borregos tras los pasos del enemigo, no es Cristo sino Satanás el que hoy gobierna las Iglesias del Mundo, ¿Por qué digo yo, no escuchan y no atienden?  Otras veces lo he dicho, hay dos ríos en el mundo, un río corre hacia abajo y el otro corre hacia arriba, uno es conforme la razón y el otro conforme a la fe, uno es visible y el otro es invisible, uno cae en el mar y el otro sube a las nubes y se convierte en lluvia para bendición de la tierra; Las Iglesias que ves son como los ríos que caen al mar, pero, la Iglesia que no ves es tal cual el río que sube a las nubes, porque ¿Quién mira subir las aguas a las nubes? Sin embargo sabemos que suben, porque las vemos bajar en forma de lluvia; Así es la Iglesia verdadera, la Iglesia que rema hacia arriba buscando la cabecera del manantial de la vida.

Nos dice también su palabra Su inmundicia está en sus faldas, y no se acordó de su fin;  Por tanto, ella ha descendido sorprendentemente, y no tiene quien la consuele.  Mira, oh Jehová, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido” (Lam. 1:9) De manera entonces que mientras las inmundicias estén en las faldas de la Iglesia, no se acordará de su fin, ¿Cuál es el fin de la Iglesia? El fin de la Iglesia no es buscar los pies del río, sino buscar la cabecera del Río, la angostura del río y no la anchura del río es lo que debe buscar la Iglesia, pero no se acuerda de su fin la Iglesia por lo tanto ha descendido corriente abajo, mucho ha descendido, tanto ha descendido que hoy navega sobre muchas aguas que han desembocado en este río de la vida, ahora navega sobre aguas revoltosas, sobre las aguas que cayeron del río de la política, de la teología, de la filosofía, de la educación y formación humana, de la tradición, de la costumbre, de la ambición, del progreso, y sobre muchas aguas, porque ha descendido tanto que está por llegar a la desembocadura en el mar, mas aún faltan muchos ríos que desemboquen en este río de la vida, y sobre los cuales navegará la Iglesia si no logra despertar de su sueño y de su pereza de remar; ¿Qué debe de hacer la Iglesia? Quitar de sus faldas la inmundicia para que le sea devuelta la fuerza, para que logre acordarse de su fin, y ¿Cuáles son las inmundicias que yacen en sus faldas? Las tradiciones que del mundo han traído a la Iglesia, la Teología  la Filosofía que ha traído a la Iglesia mediante sus manuales, sus normas, sus planes, sus estatutos y sus resoluciones conciliares, todas estas cosas son veneno e impureza, y muchos dirán “Todas estas cosas están hechas en base a la Biblia” Pero a estos les digo, en el mercado hay jugos de manzanas, de pera, de papaya, y de muchas frutas naturales, todos son hechos a base de estas frutas, pero los jugos artificiales ya traen otros componentes; Así también son esas cosas por las cuales se rigen las Iglesias del mundo, ellas son hechas a base de la Escritura, pero ya traen implícitas Teologías, Filosofías, psicologías, pedagogías y un cúmulo de aberraciones humanas.

Sobre aguas revueltas navega la Iglesia, sobre muchas aguas está asentada la barca, sobre la barca de la Teología, sobre las aguas de la Política, sobre las aguas de la filosofía, sobre las aguas de la ciencia de los hombres, sobre las aguas  de la costumbre, sobre las aguas del entretenimiento, sobre las aguas de la prosperidad, sobre las aguas de la educación humana, en fin, sobre muchas aguas navegamos hoy, y estamos así como Dios estaba en el principio, sobre la faz de las muchas aguas, por tanto, la tarea es la misma que Dios ejecutó en aquel día, dar alaridos y gemir y pedir a gritos con el corazón arrepentido, diciendo “Hágase la luz” y entonces la luz vendrá a nosotros, y nos daremos cuenta del abismo al que estamos a punto de caer, y nos percataremos de que estamos en tiniebla y que la luz que hoy vemos es falsa, y que en lugar de alumbrar nuestros ojos nos ha enceguecido.

Por favor comparta este artículo:
Pin It

Bienvenido a la comunidad de escritores, poetas y artistas del mundo.

 

Aquí podrá darse a conocer, conocer a otros, leer, disfrutar, compartir, aprender, educarse, educar, soñar y vivir el mundo de fantasía que hay en todo artista.

 

¿Quién sabe? ¡A lo mejor también es uno!

Están en línea

Hay 364 invitados y ningún miembro en línea

Concursos

Sin eventos

Eventos

Sin eventos
Volver