Identificarse Registrar

Identificarse

No me importó que la naciente,
mañana
siquiera trajera tus marinos iris verdes,
amados
porque en los míos cerrados
ellos eran refulgentes.

No me importó faltara en mi  lecho,
esperanzado,
tu voz de pasión velada
porque mis oídos pacientes,
bebieron
del cristalino manantial de tu cantar.

No me importó mi mano,
vacía
de tu presencia, ausente
porque mi cuerpo,
acente
la memoria mantiene

Me importó sí… mi sueño,
postrero
siquiera certeza de tu alma
soñada

Por favor comparta este artículo:
Pin It

Grupos

Abierto
4 Usuarios
Abierto
7 Usuarios

Están en línea

Hay 359 invitados y ningún miembro en línea

Concursos

Sin eventos

Eventos

Sin eventos
Volver