Identificarse Registrar

Identificarse

"Prince, lo mejor de un moñas". Me río pero sin estridencia. Este título, estas palabras burlescas garabateadas con elegante caligrafía en tinta negra sobre un compacto barato es lo último que recuerdo. Una graciosa estupidez, que con sorpresa, plantea el antes y el después de algo que ya termina. Ha ocurrido un señor acontecimiento, una gravedad inusual. Soy consciente de una mitad, ha pasado tan deprisa... Los segundos son los que cuentan, no hay lugar ya para los minutos...

Y es curioso. Extraordinariamente curioso. Aunque por otra, reconozco restarle paulatinamente importancia al asunto. Y mas aun cuando al levantarme, veo tendido en mi lugar a un chico joven cuyos ojos perdidos en la oscuridad  me recuerdan a los míos. Oigo como su corazón balbucea lo que parecen los últimos latidos. Me resultan poéticos, se suceden con armonía, sin tropiezos, transmitiendo paz. Resuelvo que es una manera bonita y elegante de decir adiós.

Una calidez familiar se filtra por la visera. Es muy agradable. Y provoca en mí un cosquilleo divertido. Me quito el casco; está nuevo a diferencia del que corona el chico tendido en el suelo. Vuelvo suavemente la cabeza, al final de la calle resplandece el mayor de los destellos. Es enorme, envolvente y blanco como la nieve bajo el sol. No puedo quitarle el ojo de encima, estoy anonadado, hipnotizado, y me está seduciendo de una manera tan convincente que mis pies ya caminan en su dirección. Y menuda satisfacción tan genial siento, creo que jamás he experimentado nada parecido. Oh, dios mío, todo está hecho... El ciclo ha concluido, no existen cabos sueltos. Por fin regreso a casa. Mi padre hasta me espera a primera fila como en el teatro de la escuela, sonriente, jovial y saludable, lejos de como permanecía recostado en su funeral. Espero que no esté enfadado porque me comprará una moto, él siempre las odió. Quizá la abuela le haya endulzado un poco el corazón durante estos últimos doce años. Ella también está guapísima. ¡Y es joven! Me muero por abrazarlos. Me muero... Pero regreso a casa.

(2 de Octubre 2008, accidente de tráfico en
 las inmediaciones de la c/Nápoles
y Diagonal de Barcelona.)

Ted Gallagher

Por favor comparta este artículo:
Pin It

Grupos

Aprobación
5 Usuarios
Abierto
7 Usuarios

Están en línea

Hay 332 invitados y ningún miembro en línea

Concursos

Sin eventos

Eventos

Sin eventos
Volver