Era 24 de Diciembre y no habian desayunado ni almorzado.Estaban sentados a la mesa su madre Eufemia y sus 5 niños resando.
Oraban con profunda de y devoción.Dios con nosotros decían.
Estaban con hambre; pero no sólo de hambre material; sino también espiritual.Querian seguir creciendo de la mano del señor Jesús de Nazaret.Decian creo en ti Jesús de la Divina misericordia.
En la cocina; el fogón estaba apagado.Sintieron el ruido de un motor que se apaga y tocaron la puerta.
Un señor llega del Asilo la Concordia a entregarles Dos canastas de alimentos en nombre de Jesús de Nazaret.
Los niños estaban sorprendidos! pero la madre sabe que Jesús no nos abandona.




